El río Salí se traga dos casas más en Las Piedritas y la amenaza no cesa
Dos casas cayeron al río Salí este miércoles en un barrio tucumano. ¿Cuántas viviendas han desaparecido ya este año y por qué los vecinos temen que esto sea solo el comienzo?
La furia del río Salí volvió a golpear con fuerza en el corazón de San Miguel de Tucumán. Este miércoles, dos viviendas del barrio Las Piedritas desaparecieron al ceder el terreno socavado por el agua, sumándose a un trágico saldo que ya supera las 22 casas arrastradas desde comienzos de año. Vecinos que resisten en el lugar viven con el temor constante de ser los próximos.
El fenómeno de erosión que afecta a este asentamiento ubicado en una zona vulnerable de la capital no da tregua. El constante socavamiento del barranco, agravado por el aumento del caudal en los últimos días, debilita minuto a minuto el suelo sobre el que se levantaron decenas de viviendas de manera precaria.
¿Por qué el peligro sigue latente?
Pese a que la mayoría de los residentes fueron evacuados durante la emergencia de enero, muchas familias han regresado a sus hogares. Ahora enfrentan una realidad aterradora: el borde del barranco continúa desmoronándose y el río mantiene un nivel que amenaza con llevarse todo a su paso.
Los testimonios de los vecinos reflejan una preocupación profunda. Aseguran que la situación es crítica y que, sin una intervención urgente para contener el avance de la erosión, otras casas podrían correr la misma suerte en cuestión de horas o días.
El barrio Las Piedritas se ha convertido en un símbolo dramático de la vulnerabilidad frente a los cursos de agua. Con el paso de las semanas, lo que comenzó como un desgaste paulatino del terreno se transformó en un colapso masivo, donde viviendas enteras han terminado sepultadas en el cauce del Salí.