El río se la llevó: la histórica balsa Huitrín quedó destruida por la crecida
La última balsa del Neuquén fue arrasada por el río. ¿Hubo negligencia? Los vecinos exigen explicaciones mientras el norte neuquino pierde un vínculo esencial.
La última balsa en funcionamiento del Neuquén ya no existe. La crecida del río Neuquén destruyó por completo la histórica balsa Huitrín, un emblema del Alto Neuquén que durante décadas conectó a pobladores aislados.
Imágenes difundidas en las últimas horas muestran el estado ruinoso en el que quedó la estructura tras el avance del agua. La embarcación, considerada la última de su tipo en la provincia, era vital para los habitantes del paraje Huitrín, que la usaban para cruzar el río y acceder a rutas clave como la provincial 9, la Nacional 40 y la provincial 7.
¿Qué pasó con la balsa?
Según relataron antiguos usuarios, la balsa había sido retirada del río el 22 de abril y desde entonces no volvió a prestar servicio. Vecinos denunciaron que durante ese período no se realizaron tareas de reparación ni de resguardo, a pesar de las advertencias sobre el riesgo de crecidas invernales.
La estructura ya había sufrido daños en 2024, cuando se restringió el paso a vehículos livianos por seguridad. Finalmente, tras más de tres meses fuera de servicio, el caudal terminó destruyéndola.
Un golpe al turismo y la conectividad
Además de su función para crianceros y residentes —que la usaban para salud, compras y trámites—, la balsa era un atractivo turístico. Muchos viajeros se desviaban de la Ruta 40 para vivir la experiencia de cruzar manualmente los 75 metros del río, algo poco frecuente en el país.
La embarcación también daba trabajo a tres operarios. Ahora, vecinos reclaman respuestas de las autoridades sobre el mantenimiento y la posible continuidad de un servicio estratégico para la región.