El río subió 5,28 metros en Goya y ya activó el protocolo de alerta: qué zonas quedan en la mira
El agua ya pasó el nivel que activa la alerta en el puerto de Goya y sigue subiendo. Mientras la crecida avanza hacia la cuenca baja, los isleños empezaron a mover su hacienda: qué zonas quedan expuestas.
El río Paraná avanza con fuerza sobre la ribera correntina y el puerto de Goya amaneció este domingo por encima del umbral de alerta. La marca de las 10 de la mañana, según el boletín de la Prefectura Naval Argentina, llegó a 5,28 metros: ocho centímetros por encima del nivel que activa el estado de «alerta crece».
La escalada viene sostenida. A las 06:00 el hidrómetro marcaba 5,24 metros y horas antes, en la medición previa, se ubicaba en 5,26. La cota de evacuación para esa estación está fijada en 5,70 metros, el techo que todavía no se alcanzó.
El Riacho, en primera línea
El comportamiento del Paraná se traslada de forma casi inmediata al Riacho Goya, el brazo que bordea la costanera y el puerto. Con el caudal en aumento, el arroyo y los cauces secundarios repuntan rápido y eso se traduce en anegamientos de sectores bajos, campos de islas y desbordes sobre las franjas costeras más vulnerables.
El paisaje urbano ya cambió y la estructura de la nueva costanera queda expuesta al empuje del agua, según advirtieron desde el monitoreo local.
De dónde viene tanta agua
El fenómeno tiene origen lejos de Corrientes. El volumen que baja desde las altas cuencas de Brasil, el aporte del río Iguazú y las erogaciones de la represa Yacyretá alimentan una masa de agua en tránsito que ya golpeó con dureza aguas arriba: Ituzaingó, Itatí y Paso de la Patria atravesaron situaciones severas antes de que la crecida llegara a la cuenca media y baja del Paraná.
Islas y productores, en estado de prevención
Las autoridades navales y las instituciones locales siguen de cerca a la población insular y a los pequeños productores ganaderos del departamento de Goya. Muchos ya empezaron a mover hacienda hacia campos más altos como medida preventiva.
En paralelo, la Prefectura mantiene el control hidrométrico sobre todo el corredor fluvial y reitera una advertencia para quienes navegan: la mayor fuerza de la corriente arrastra camalotes, ramas y troncos desprendidos de los islotes, por lo que conviene extremar las precauciones en el Riacho Goya y en el cauce principal.