El ritual de la Pachamama que une a las escuelas de la Quebrada del Toro: ¿qué ofrendas preparan?
Agosto llega con el ritual de la Pachamama en la Quebrada del Toro: escuelas, familias y comunidades se unen en una ceremonia ancestral. ¿Qué secretos guarda esta tradición que sobrevivió al tiempo?
Con la llegada de agosto, la Quebrada del Toro se prepara para honrar a la Madre Tierra con una ceremonia ancestral que trasciende generaciones. Las comunidades andinas, incluyendo escuelas y familias, reviven este sábado 1º de agosto el tradicional rito de la Pachamama, un encuentro que combina fe, agradecimiento y esperanza.
El aroma del humo de la sahumada invade cada rincón de Salta, marcando el inicio de un mes dedicado a la "Pacha". En cada hogar y espacio de trabajo, los salteños buscan el momento propicio para realizar sus ofrendas, en un gesto que busca reciprocidad con la tierra que los cobija.
¿Qué significa la ceremonia?
Carlos Figueroa, cronista de la Quebrada del Toro, explica que esta costumbre está "puntualmente arraigada" en las comunidades andinas de la zona. Se trata de un rito de agradecimiento al planeta, que se realiza al alba o al mediodía. La práctica consiste en abrir un hoyo circular en la tierra, considerado un "útero simbólico" y un altar sagrado, muchas veces en medio de una chakana o cruz andina.
"Quienes participan pasan de a dos para hacer las ofrendas. Es una forma simbólica de devolverle lo que nos ha dado. En los pueblos andinos se habla de 'darle de comer a la Pacha' con las ofrendas", relató Figueroa.
El cronista destacó que esta ceremonia "es una de las pocas que perduró en el tiempo", y quizás la única adoptada masivamente por la sociedad moderna. "El ritual nos recuerda la necesidad de cuidar la tierra. Mucho antes de que el ecologismo iniciara su prédica, los pueblos andinos ya tenían una profunda conciencia de ser hijos de la Tierra", añadió.
La escuela que late con la tradición
En la Escuela 4619 "Coronel Severo de Sequeira", de Finca El Toro, el entusiasmo por esta ceremonia es enorme. El director Osvaldo Barrientos, las maestras Guadalupe Romero, Rosana Zapata, Cynthia Barboza, Anahí Barboza y Mirta Bautista, junto al personal de maestranza, Cornelia Olmos y Marcela Olmos, preparan las instalaciones para compartir esta experiencia con invitados especiales, amigos y las familias del paraje El Toro.
La escuela alberga a 35 alumnos, de los cuales 33 viven allí durante toda la semana, ya que caminan más de tres horas para llegar a sus hogares. "El Padre Chifri compartió con las comunidades estos rituales incorporando la fe católica en la ceremonia y disfrutando de sus costumbres. Estará bendiciéndolos este año también", finalizó Figueroa.