El ritual del 1° de agosto que nadie se pierde en Santiago: la ruda y su secreto ancestral
Cada 1° de agosto, Santiago del Estero revive una tradición que no se pierde: el té de ruda. ¿Qué hay detrás de esta costumbre que mueve multitudes? Los vendedores del Mercado Unión revelan los secretos de una práctica ancestral.
Como cada 1 de agosto, Santiago del Estero se viste de tradición y el té de ruda vuelve a ser el protagonista. Pero, ¿qué hay detrás de esta costumbre que resiste el paso del tiempo? Los vendedores del Mercado Unión de La Banda revelan que las ventas se disparan y la gente no duda en buscar esta hierba para espantar las malas energías.
En el corazón del Mercado Unión, uno de los puntos de venta de hierbas más concurridos de La Banda, los puesteros observan con asombro cómo la demanda de ruda se multiplica en estas fechas. “Es la fecha del año que más vendemos”, confiesan, mientras despachan ramitos a clientes que llegan con la esperanza de renovar la suerte.
La tradición, transmitida de generación en generación, sostiene que tomar té de ruda en ayunas ahuyenta los malos augurios y atrae la buena fortuna. Los comerciantes destacan que el precio accesible de la hierba es clave para que esta práctica se mantenga viva: “Ningún yuyo es caro, por eso la gente los elige mucho”, señalan.
¿Por qué la ruda es tan especial para los santiagueños?
Según los vendedores, la ruda no es una planta cualquiera. Es una cuestión de creencias que viene de muchas generaciones. “Incluso muchos de nosotros también la tomamos. Se dice que sirve para espantar las malas ondas y los malos augurios, y seguimos manteniendo esa costumbre”, explicaron entre risas.
La provincia es reconocida por su fuerte arraigo a las tradiciones, y esta no es la excepción. “Santiago es una provincia muy tradicionalista y en esto aún más”, remarcaron los puesteros, dejando en claro que esta práctica no es una moda pasajera.
La preparación: un ritual sencillo pero cargado de significado
Para quienes quieran sumarse al ritual, los puesteros detallaron los pasos: hervir agua, agregar unas ramitas de ruda macho y dejar reposar unos minutos con el fuego apagado. Luego se cuela y la infusión está lista para consumir, idealmente en ayunas para que sea efectiva.
Con precios que van desde los $1.000 por ramito hasta los $3.000 por plantines en viveros, la ruda se convierte en una opción accesible para todos. Muchos clientes incluso compran varios ramitos para compartir con familiares y vecinos, manteniendo viva una costumbre que trasciende edades.
La anticipación también juega un papel importante: durante los días previos al 1 de agosto, las compras se adelantan para asegurar la planta. Los comerciantes coinciden en que esta fecha es la más fuerte del año, y no es para menos: la tradición sigue vigente y promete continuar por mucho tiempo más.