En Jujuy, la fecha se vive con mesas de ofrendas y panes que simbolizan el camino de las almas. La tradición marca un gesto preciso para el mediodía del 2 de noviembre, y no es el que muchos imaginan.
Este domingo 1 de noviembre, la Iglesia católica celebra el Día de Todos los Santos, una fecha que en Jujuy se vive con una intensidad particular porque entrelaza la liturgia con las costumbres ancestrales de los pueblos andinos.
La jornada está dedicada a honrar a quienes, según la fe cristiana, alcanzaron la santidad: tanto los canonizados por la Iglesia como aquellos cuya virtud solo Dios conoce. Es un homenaje a la llamada "iglesia triunfante", es decir, a los mártires y almas virtuosas que ya gozan de la vida eterna.
La celebración se remonta a las conmemoraciones de los mártires en el siglo IV. Con el tiempo, la Iglesia unificó en una sola fecha el recuerdo de todos los santos, y así quedó instalada en el calendario.
Una jornada de alegría, no de duelo
A diferencia del 2 de noviembre, Día de los Fieles Difuntos, cuando se reza por quienes fallecieron, el 1 de noviembre tiene un tono de esperanza. Se celebra la gracia divina manifestada en personas que vivieron de forma ejemplar bajo los valores de la fe, la esperanza y la caridad.
El padre José Quispe lo explicó en una entrevista con Canal 4: "Es un día especial porque celebramos a todos los santos, no solamente los que están en los altares". También subrayó la importancia de sostener las costumbres familiares y los momentos de oración compartidos.
La tradición andina que se mezcla con la fe
En la provincia, la fecha adquiere un color propio. Las familias preparan mesas de ofrendas para recibir simbólicamente a las almas de sus seres queridos. Según las creencias andinas, durante estos días las almas regresan a visitar sus hogares.
Por eso, las mesas se arman con fotografías, flores, velas, bebidas y las comidas preferidas de quienes ya no están. No faltan los panes con formas especiales: escaleras que simbolizan el camino de las almas, palomas, cruces y coronas.
La costumbre marca que las ofrendas se preparan el 1 de noviembre y se levantan al mediodía del 2, cuando las familias comparten lo ofrecido y despiden simbólicamente a sus difuntos.
Feria y devoción en San Salvador
Como cada año, la Municipalidad de San Salvador de Jujuy organizó la tradicional Feria de los Santos y Fieles Difuntos sobre avenida 19 de Abril. Este año se extendió desde el 30 de octubre hasta este domingo 1 de noviembre.
"Es muy importante, es muy tradicional, habla mucho de nuestra cultura", expresó Rosa Sáenz, directora municipal de Ferias, al resaltar el valor de la celebración.
Así, entre rezos, ofrendas y panes con forma de escalera, el Día de Todos los Santos vuelve a unir en Jujuy la fe católica y la herencia de los pueblos originarios, en una tradición que pasa de generación en generación.