El robo a la familia Bonanno: los tres imputados quedaron libres y uno fue condenado
Tres años de prisión condicional, una probation y medidas de coerción: eso fue todo para los imputados por el robo millonario a la familia Bonanno. Ninguno quedó detenido, pero la investigación sigue y apunta a menores.
La Justicia de San Juan definió este martes la situación de las tres personas imputadas por su presunta participación en el millonario robo sufrido por la familia Bonanno el pasado 6 de agosto. Ninguno de los acusados quedó detenido, aunque cada uno recibió una resolución procesal distinta.
La audiencia de formalización de la Investigación Penal Preparatoria estuvo a cargo del juez Gerardo Fernández Caussi. Por el Ministerio Público Fiscal intervino Leonardo Villalba, titular de la UFI Delitos Contra la Propiedad, mientras que la defensa fue ejercida por la abogada Filomena Noriega.
El principal acusado, condenado pero en libertad
Roberto Maximiliano Castro Pacheco, señalado como el conductor del vehículo que trasladó a los autores del asalto y facilitó su escape, fue el único que recibió una condena. La Fiscalía le atribuyó un robo triplemente agravado por haberse cometido en banda, mediante escalamiento y por efracción, en calidad de autor.
La acusación se sustentó, entre otras pruebas, en registros de cámaras de seguridad de las inmediaciones de la vivienda. No obstante, las partes acordaron un juicio abreviado y, como Castro Pacheco no registraba antecedentes penales, fue sentenciado a tres años de prisión de ejecución condicional. Esto implica que, si mantiene buena conducta, no irá al Penal de Chimbas.
Además, la pena se unificó con otra causa que tramitaba en el CAVIG por lesiones leves agravadas por el vínculo y en contexto de violencia de género. También se le impuso una prohibición de acercamiento de 300 metros durante dos años, tanto hacia la familia Bonanno como hacia la víctima de la otra causa.
Su hermano también evitó la cárcel
Nicolás Castro Pacheco, hermano de Roberto, fue acusado de encubrimiento por haber colaborado en el ocultamiento de parte del dinero sustraído. En un allanamiento a su domicilio se secuestraron USD 7.600 y un pasamontañas, elemento que los investigadores vincularon con el robo.
Como tampoco tenía antecedentes, Nicolás accedió a una suspensión de juicio a prueba. Entre las condiciones, deberá pagar $100.000 en dos cuotas y tendrá prohibido acercarse al domicilio de la familia Bonanno durante dos años.
La tercera imputada, bajo medidas de coerción
Fátima Castro Pacheco, pareja de Nicolás, también fue formalizada por presunto encubrimiento. La Fiscalía sostiene que habría participado en el ocultamiento de parte del botín. En su caso, se dispuso que sea prontuariada y se estableció un plazo de tres meses para profundizar la investigación. Además, deberá presentarse una vez por semana en una comisaría, entre otras medidas.
La Fiscalía deberá definir su situación procesal definitiva una vez que se incorpore su prontuario actualizado y se determine si cuenta o no con antecedentes.
Los autores materiales serían menores
En la audiencia también se revelaron detalles sobre quiénes habrían ingresado efectivamente a la vivienda. Según la investigación, los autores materiales serían menores de edad, por lo que su caso quedó en manos de la Justicia de Menores. Uno de ellos fue identificado por las iniciales P.V.F., conocido como “El Patito”, mientras que otro sospechoso también habría sido individualizado.
La pesquisa mantiene bajo análisis los vínculos con una joven de apellido Miranda, de 18 años, quien ya había sido formalizada por encubrimiento en relación con este robo y otro ocurrido en una joyería del microcentro.
Cómo fue el millonario asalto
El robo ocurrió durante la madrugada del 6 de agosto en una vivienda del barrio Villa América, en Capital, donde se encontraba una de las propietarias de la reconocida firma sanjuanina Jugos Bonanno. Los delincuentes, que actuaron encapuchados, habrían forzado la puerta de ingreso con una barreta o un elemento similar. Una vez dentro, redujeron a la mujer, la golpearon en la cabeza y recorrieron los ambientes en busca de dinero.
El botín denunciado fue de USD 25.000 y $3 millones, una suma que en aquel momento superaba los $40 millones. Con la resolución de este martes, los tres imputados permanecen en libertad, aunque bajo distintas condiciones judiciales. La Fiscalía continúa investigando para determinar cómo se organizó el asalto y qué grado de responsabilidad tuvo cada uno de los involucrados.