El romántico gesto en la pantalla gigante que selló el destino de dos jóvenes en Río Gallegos
Andrés y Giuliana, dos jóvenes de Río Gallegos, protagonizaron un pedido de matrimonio que paralizó el centro de la ciudad. ¿Cómo nació esta historia de amor que parecía sacada de una película? Conocé los detalles que nadie contó.
En pleno corazón de Río Gallegos, la esquina de avenida San Martín y Don Bosco se convirtió este miércoles en el escenario de una propuesta que quedará grabada para siempre. Andrés Ezequiel Cabañas, de 21 años, sorprendió a su novia Giuliana Ailen Infante con un pedido de matrimonio en la pantalla gigante del Grupo La Opinión Austral, un gesto que unió sus vidas ante la mirada de los transeúntes.
La historia de esta pareja riogalleguense comenzó hace más de un año y medio, cuando se cruzaron por primera vez en una escuela. Fue él quien dio el primer paso, movido por una conexión inmediata que lo llevó a buscarla en redes sociales.
Un flechazo que trascendió las pantallas
“La empecé a seguir en Instagram y ahí la conocí. La conocí cuando ella no estaba en un buen momento y empezamos a charlar”, relató Andrés a La Opinión Austral. Y agregó: “Desde que la vi, me generó un impacto, fue como un amor a primera vista. La vi y la busqué por todos lados. Di el primer paso en buscarla y en decirle: ‘Quiero verte’”.
Con el correr de los meses, el joven fue descubriendo en Giuliana cualidades que lo marcaron profundamente. “Fui viendo algo en ella que era distinto a todo, habían cosas que no había sentido nunca, eran cosas que experimentaba por primera vez y era un reto totalmente distinto para mí”, confesó.
Idas y vueltas que fortalecieron el vínculo
La relación no fue un camino lineal. Si bien se conocieron en enero de 2025, recién hace siete meses oficializaron su noviazgo. “Durante ese año fueron muchas las idas y vueltas de parte de los dos, no era algo concreto porque nunca fuimos novios, pero el sentimiento estaba ahí”, explicó Andrés.
Tras un distanciamiento a fines de 2025, el destino les dio una nueva oportunidad. Con el inicio de 2026, Andrés volvió a contactarse con Giuliana, decidido a encaminar su relación. “Ya iba decidido y encaminado. Ella iba a ser mi novia, yo tenía otra mentalidad y estaba realmente dispuesto a ponerme de novio y decirle que quería estar con ella el resto de mi vida”, recordó.
Además, destacó el apoyo incondicional que ella le brindó en momentos difíciles: “Ella también me agarró en un momento muy vulnerable y me ayudó en un montón de aspectos”.
La lealtad de Giuliana, un pilar fundamental
Al describir a su futura esposa, Andrés no escatimó elogios: “Es una persona que, además de físicamente hermosa, representa el verdadero significado de lealtad. Ella es muy leal, muy compañera, me enseñó un montón de valores, el respeto, el amor, respetarla, amarla, cuidarla”.
“Lo que me impactó fue el amor que me brindaba, cómo me cuidaba, cómo me respetaba, cómo me quería y cómo hacía entender a los demás cómo era yo. Su personalidad en distintas formas me atrapó y eso lo fui descubriendo con el tiempo”, añadió.
En ese proceso, Andrés reconoció que inicialmente no tenía “las cosas claras”, pero que con el paso del tiempo se fue reafirmando en su decisión.
Un proyecto de vida en común
La propuesta de matrimonio no fue un impulso repentino, sino la culminación de un proyecto que venían charlando desde hacía tiempo. “Lo tenía claro desde un principio y siempre desde un principio lo hablábamos, era un proyecto que teníamos y un día agarramos y dijimos: ‘¿Cuándo nos podemos casar?’, así, como si fuese una charla de todos los días”, contó Andrés.
Para él, casarse significa “un acto de unirse a la otra persona y que sea parte totalmente de tu vida, además de que sea algo legal, es una decisión que se toma de dos y es para gente que está totalmente decidida y dispuesta a tomar ese paso”.
Con la emoción a flor de piel, concluyó: “Me siento y ella me hace sentir muy seguro de lo que estamos por hacer. Proyectarnos como pareja, casarnos, tener una familia y una casa, son cosas que ambos tenemos como meta y como anhelo”.