El "Roña" Castro y el pedido que Latini nunca olvidará: "Mándame la ubicación"
Le mandó la ubicación y él respondió al instante. A la semana, un camión de alimentos llegaba a todos los comedores de Caleta Olivia. La historia que Omar Latini no va a olvidar del "Roña" Castro.
La muerte de Jorge "Roña" Castro sacudió a Caleta Olivia. El exboxeador, campeón del mundo en 1994, era una figura conocida en todo el país, pero para su ciudad natal su pérdida tiene otro peso. Omar Latini, referente del Polo Obrero local, lo recordó con una mezcla de admiración y dolor en diálogo con La Opinión Austral.
"La ciudad está conmocionada, es un día gris, un día triste", arrancó Latini, y describió a Castro como "un pibe de este pueblo, de los barrios, que a las piñas enfrentó la vida, se abrió camino y llegó a ser campeón del mundo".
Para quienes vivieron en Caleta Olivia en los noventa, el "Roña" era parte del paisaje cotidiano. "En una ciudad de 30 mil habitantes nos cruzamos todos los días", contó Latini, que como profesor de Educación Física y jugador de la Liga de Barrios solía verlo salir del gimnasio de boxeo debajo del escenario y compartir vestuario.
La noche que nació la leyenda
El 10 de diciembre de 1994, en México, Castro se consagró campeón mundial. Latini recuerda que esa pelea fue el momento en que "nació un poco la leyenda": venía muy mal arriba del ring, sacó "una mano prodigiosa", noqueó a su rival y terminó con los ojos ensangrentados y morados. Así se hizo famoso a nivel internacional.
Pero lo que más destaca Latini es lo que pasó después. "Él siempre ponía a Caleta Olivia en todas sus declaraciones", dijo. A los dos o tres días de la pelea ya estaba de vuelta en su pueblo, donde lo recibieron con una caravana y un camión de bomberos. En esos días se celebraba la Gala del Deporte del 94 y el "Roña" se sacó fotos con cada deportista, con los chicos y con los grandes, "con una humildad muy grande".
El costado humano del campeón
Latini aclara que no eran amigos, pero sí tenían un respeto mutuo. "Él siempre me decía 'profe'", recordó. Como boxeador lo veía "como un crack", dominaba todo arriba del ring. Sin embargo, reconoce que como deportista no fue ejemplar: el propio Castro admitía que no era disciplinado con el entrenamiento, la alimentación ni el cuidado de su salud. "Si no, tal vez hubiésemos tenido un campeón para rato", lamentó.
Lo que sí rescata es su costado solidario. "Anduvo por los caminos no adecuados, nadie tiene la varita para juzgar", dijo Latini, pero prefiere quedarse con el hombre que, ya adulto y sobre todo después de la pandemia, volvió a sus orígenes. "Se pone al hombro 14 comedores, 9 merenderos, y toma en su palabra la voz de mucha gente que no tiene la posibilidad de expresarse", afirmó.
Para Latini, el peso de la voz de Castro era distinto. "No es lo mismo que salga un delegado de un comedor de un barrio a que un personaje mediático, conocido, público, nacional e internacionalmente, como 'Roña' Castro diga: 'En Argentina hay hambre, en Argentina hay miseria, denle bola a los comedores, denle bola a los merenderos'", sostuvo. Y agregó: "Hacía un gran esfuerzo para garantizar que miles de familias tuvieran un plato de comida caliente y los pibes una copa de leche. A ese hombre es al que reivindico y respeto más allá del deportista y del crack".
La visita que quedó pendiente
En agosto, cuando el "Roña" estuvo en Caleta Olivia, Latini lo invitó a Semilla del Futuro, un comedor del Polo Obrero ubicado en la zona de chacras. "Cocinaba al otro día porque estábamos en pleno temporal, mucha lluvia, barro, no se podía llegar", relató. Le mandó la ubicación y Castro respondió: "Mándame la ubicación". No dijo que iba a ver si le daba la agenda. Latini le ofreció pasar a buscarlo al día siguiente, pero Castro le mandó un audio diciéndole que se iba ese mismo día, que no iba a llegar.
Sin embargo, la ayuda no tardó. "A la semana estaba llegando un camión de alimentos para todos los comedores de Caleta Olivia", contó Latini, y destacó: "Eso es el compromiso de un hombre que no se olvida de dónde viene, no se olvida de su ciudad, y no se olvida de aquéllos que hoy no la están pasando bien".
El Polo Obrero tiene cuatro comedores: Manos a la Obra (Barrio Bontempo), Semillas del Futuro (Zona de Chacra), Hoy por Ti, Mañana por Mí, y Granito de Arena (Barrio Ceferino). Entre los cuatro entregan más de 700 viandas semanales, y en los ocho merenderos asisten a cerca de 800 chicos. "Esa es la realidad que tenemos hoy en nuestra ciudad, sabiendo que no somos la única organización y que todos los días se está aumentando la demanda", señaló.
La visita que habían coordinado para el próximo viaje de Castro quedó truncada por su repentino fallecimiento. "Me había manifestado que en su próximo viaje coordinemos para poder visitar algunos de los comedores", recordó Latini.
Un legado que va más allá del ring
Al cerrar, Latini quiso dejar un mensaje: "Simplemente quiero destacar al deportista, al crack, al campeón, sabiendo que detrás de cada pibe que va a una escuelita deportiva puede estar el futuro campeón, pero no tenemos que apuntar sólo a eso, sino a la formación humana". Y reflexionó: "Cada peso que se invierta en educación y en deporte, después lo vamos a ahorrar en salud y en terapias alternativas".
También envió sus condolencias a los familiares y amigos que Castro "tenía muchos" en Caleta. "Que la voz del Roña permanezca sobre todo en la conciencia de aquellos que tienen que tomar decisiones para asistir a las familias que hoy están en situación de vulnerabilidad", concluyó.