El rugby femenino de XV da un paso histórico en Junín, pero Santa Fe no dirá presente
José Rubino, el especialista de la UAR, habló del primer Encuentro Femenino de Selecciones de XV que se juega en Junín. Pero hay una ausencia que llama la atención: Santa Fe, con Gisela Acuña como histórica referente, no estará entre las seis uniones convocadas.
La Unión Argentina de Rugby (UAR) pondrá en marcha este fin de semana el primer Encuentro Femenino de Selecciones de XV, una cita que marcará un antes y un después para la modalidad en el país. La sede será el Club Los Miuras de Junín, entre el 30 de octubre y el 1 de noviembre, y contará con seis uniones provinciales: URBA, Córdoba, Tucumán, Nordeste, Alto Valle y Cuyo.
La particularidad es que Santa Fe no formará parte del certamen, pese a haber tenido a Gisela Acuña como una de las grandes referentes del rugby femenino argentino. Las uniones convocadas fueron seleccionadas por ser las que mayor cantidad de jugadoras fichadas registran y por haber impulsado activamente el juego de 12 y de XV.
Qué busca la UAR con este formato
José Rubino, Especialista en Rugby Femenino de la UAR, explicó los objetivos de la iniciativa y la calificó como un punto de inflexión: «Este encuentro de selecciones de rugby de XV representa un hito, ya que es la primera vez que realizamos un encuentro de este tipo». Según detalló, la idea es avanzar de manera progresiva desde el seven hacia el XV, sin abandonar la competencia actual.
«Con esto buscamos una adaptación progresiva en el camino que proyectamos desde el seven, dándole prioridad absoluta a la seguridad, a la retención de las deportistas y a una formación técnica correcta para afrontar este desafío», sostuvo Rubino.
El proyecto no pretende reemplazar el seven, sino sumar una alternativa. «El proyecto del Seven al XV no pretende dejar de lado la competencia actual, sino sumarle una opción más. El rugby femenino ya está estructurado en su modalidad tradicional; ahora el objetivo es que las jugadoras tengan la posibilidad de disputar partidos de XV dentro de un calendario fijo y consolidado», agregó el especialista.
Más inclusión y contención
Para la UAR, el formato de XV amplía el universo de jugadoras. «Estamos convencidos de que el formato de XV es más inclusivo y permite ampliar la competencia para las chicas. A partir de la inclusión del rugby de 12 y XV, muchas chicas que estaban fuera de competencia hoy están volviendo y se están sumando nuevas también, que es muy importante», afirmó Rubino.
En esa línea, el foco está puesto en la contención: «que las chicas no dejen el rugby, que encuentren un lugar para seguir participando». El objetivo es que ninguna deportista quede afuera por falta de oportunidades de competencia.
Una vidriera para jugadoras y entrenadores
El encuentro también funcionará como un termómetro del desarrollo de la modalidad. «Hoy, jugar de XV a nivel selección nos permite ver a las jugadoras que mayor compromiso tienen, cómo van evolucionando y, de esa forma, podemos también sacar algunas conclusiones con respecto al viraje del seven al XV», explicó el referente de la UAR.
A su vez, la iniciativa busca abrir espacio para los nuevos entrenadores que se acercan al rugby femenino: «desarrollar espacios para los nuevos entrenadores que se acercan al femenino y ven un lugar posible para desarrollarse».
El calendario que viene
La UAR diseñó un proceso escalonado para llegar a la competencia masiva. «Diseñamos un proceso planificado y escalonado que garantice un paso seguro hacia la competencia masiva. Estos encuentros de prueba ya son una realidad y demuestran el fuerte compromiso de las jugadoras, los entrenadores y las uniones», señaló Rubino.
La proyección es ambiciosa: «Confiamos en que este impacto se trasladará pronto a los clubes y que, de cara a los calendarios de 2027 y 2028, las competencias de 12 y XV formarán parte definitiva del anuario de cada unión».
