Los motores volvieron a rugir en las sierras y los pilotos ya se midieron en los tramos más duros del terreno. Este domingo hay una nueva jornada, pero lo que dejó el sábado en Merlo todavía se comenta.
Con el arranque de la tercera edición del Enduro Pasión por la Moto, Villa de Merlo volvió a vibrar al ritmo de los motores. La competencia desembarcó este sábado 7 de noviembre en los caminos serranos y reunió a pilotos de distintas categorías dispuestos a medirse contra el terreno.
La propuesta combina aventura y destreza en un escenario que no da respiro: los participantes debieron sortear subidas empinadas, cruces de arroyos, tramos desparejos y obstáculos que la propia naturaleza puso en el camino. Cada tramo exigió técnica y aguante físico.
Un marco natural que suma
Las Sierras de los Comechingones funcionaron como telón de fondo de una jornada que convocó a los fanáticos del motociclismo de la zona. El paisaje serrano no es un detalle menor: le da a la competencia un condimento especial y la vuelve atractiva tanto para los corredores como para el público que se acerca a mirar.
En esta disciplina, el dominio de la moto y la pericia sobre dos ruedas son clave. Los obstáculos del recorrido pusieron a prueba a cada piloto durante toda la jornada del sábado.
La acción sigue el domingo
La actividad no termina con el sábado. Este domingo 8 de noviembre habrá una nueva tanda de desafíos sobre dos ruedas, con los competidores buscando completar el fin de semana de enduro.
Con tres ediciones ya realizadas, el Enduro Pasión por la Moto trabaja para instalarse de forma definitiva en el calendario deportivo y turístico de la Villa de Merlo. La localidad encuentra en su entorno natural un escenario ideal para este tipo de competencias al aire libre, que además mueven gente y suman atractivo para los visitantes.
