El ruido que baja del cielo: el plan para silenciar las avionetas publicitarias en Salta
Los vecinos vienen reclamando por el ruido que baja del cielo y ahora un proyecto quiere ponerle un límite a las avionetas publicitarias. ¿Qué pasará con los mensajes que se escuchan a diario sobre la ciudad?
Un proyecto presentado en el Concejo Deliberante busca declarar a Salta como "Ambiente Sonoro Protegido" y ponerle un freno a la publicidad que se emite desde el aire. La iniciativa, impulsada por el concejal Gustavo Farquharson, apunta a prohibir la contaminación acústica generada por altoparlantes instalados en aeronaves que sobrevuelan el ejido municipal.
El planteo surgió en la sesión de este miércoles y ya pasó por la Comisión de Servicios Públicos. La idea central es simple: que el descanso, la intimidad, la salud y el derecho a un ambiente sano no queden a merced del ruido que llega desde el cielo.
¿Qué alcanza la prohibición?
El texto no pretende regular la aviación ni el recorrido de las avionetas. El propio Farquharson lo aclaró al presentar el proyecto: "No se regula la aviación, el recorrido de las avionetas, concretamente regula el sonido que se emite por altoparlantes en las avionetas".
La mira está puesta en las emisiones sonoras con fines publicitarios, promocionales, institucionales o proselitistas. Es decir, esas tandas de mensajes que suelen escucharse a toda hora sobrevolando la ciudad y que, para muchos vecinos, se convirtieron en una molestia cotidiana.
El reclamo que originó todo
Según detalló el edil, la iniciativa nació de los reclamos de vecinos. Y contempla una atención especial para personas con hipersensibilidad sensorial, personas con Trastornos del Espectro Autista (TEA) y también para la fauna urbana.
"Perjudica a personas con discapacidad de hipersensibilidad", señaló Farquharson al referirse al impacto que generan este tipo de emisiones. El ruido de los altoparlantes no afecta a todos por igual: para algunas personas puede convertirse en una experiencia angustiante.
Fiscalización, denuncias y excepciones
La propuesta no se queda solo en la prohibición. También establece mecanismos de fiscalización, la recepción de denuncias y sanciones para quienes incumplan la eventual normativa.
Entre las excepciones quedarían las emisiones vinculadas con situaciones de seguridad, emergencias y operativos sanitarios. Es decir, aquellos mensajes que por su urgencia o utilidad pública justifican romper el silencio.
Con el proyecto ya en discusión, el Concejo abre un debate de fondo: cómo se usa el espacio aéreo de la ciudad cuando determinadas actividades generan ruidos que alteran la vida cotidiana de los vecinos. La pelota, por ahora, queda del lado del recinto.