El Rusito lo condenó: Estudiantes pagó caro su falta de marca y Boca lo castigó con un gol que nadie esperaba
Estudiantes volvió a mostrar su peor cara: sin marca ni juego, sufrió un gol de Ascacibar y no pudo reaccionar. ¿Qué necesita el equipo para no hundirse?
El segundo tiempo fue una pesadilla para Estudiantes. Lo que había sido un primer capítulo prometedor se desmoronó por completo y el equipo de Medina terminó entregando un triunfo que Boca no tuvo que esforzarse demasiado en conseguir.
La derrota ante el Xeneize dejó al desnudo un problema que ya había asomado en el debut frente a Independiente: la falta de quite en el mediocampo. Sin marca, sin recuperación y con una ofensiva que desapareció, el Pincha no encontró respuestas ni con los cambios.
¿Qué pasó en el segundo tiempo?
Tras un primer tiempo donde Estudiantes fue levemente superior y generó situaciones claras con Guido Carrillo, el complemento fue otra historia. El equipo perdió el orden, se estiró y dejó espacios que Boca aprovechó sin piedad.
Medina movió el banco: primero cambió los extremos y luego el eje central, pero ninguno de los ingresados pudo cambiar la cara del equipo. La impotencia se apoderó del León, que terminó siendo inexpresivo y sin ideas.
El gol que dolió doble
Cuando mejor jugaba, Estudiantes recibió un golpe durísimo. Santiago Ascacibar, conocido como 'El Rusito', apareció solo en el área y definió con total comodidad ante la pasividad de la defensa. Un castigo cruel, porque fue un exjugador del club el que marcó la diferencia.
El Pincha no supo contenerlo y lo dejó libre en una jugada que terminó siendo letal. El gol llegó justo antes del descanso y condicionó todo el partido. En el segundo tiempo, obligado a buscar el empate, el equipo se desordenó aún más y no generó peligro real.
Refuerzos: la urgencia está en el medio
Con la inhibición levantada, la dirigencia ya puede moverse en el mercado de pases. Y el diagnóstico es claro: falta un volante que marque, que recupere y que conecte las líneas. El equipo extraña a Leandro González Pírez y sufre por las bandas, donde Eric Meza no puede contener y Edwuin Cetré está lejos de su mejor versión.
Brian Aguirre no convence, Farías sigue esperando y Neves también. La secretaría técnica tiene trabajo por delante: necesita nombres que le den solidez a un mediocampo que hoy es el principal déficit del equipo.
El calendario no perdona: se viene Universidad Católica por la Libertadores y el clásico. Si no llegan refuerzos a tiempo, el Pincha arriesga mucho más que un resultado.