El ruso que llegó sin hablar español y ya recorrió 20 provincias argentinas
Recorrió 20 de las 24 provincias argentinas en tres años. Llegó sin hablar una palabra de español y hoy planea quedarse para conocer toda América Latina. Su historia, contada en primera persona.
Leonid Danshchikov llegó a la Argentina hace tres años sin saber una palabra de español y hoy ya conoció 20 de las 24 provincias del país. Este viajero ruso, que aprendió el idioma en Paraná, visitó Elonce para contar su historia, su vínculo con la profesora que lo ayudó y lo que más le llamó la atención de los argentinos.
Danshchikov tiene un espíritu aventurero difícil de igualar: recorrió 58 países en todo el mundo. En la Argentina, su recorrido lo llevó por buena parte del territorio, aunque todavía le quedan cuatro provincias por conocer: San Luis, Chaco, Formosa y Corrientes. "En Argentina recorrí 20 provincias de 24", detalló.
Su llegada al país estuvo marcada por una dificultad inicial: no hablaba español. "Cuando vine a Argentina no podía hablar ni una palabra en español y para mí fue estresante porque nadie hablaba en inglés. Era difícil hasta pedir comida en los cafés", recordó.
Un encuentro casual en una librería
En ese contexto de frustración, apareció Mónica Abdala, su profesora de español. La historia de cómo se conocieron tiene algo de destino. "Yo entraba a una librería y estaba ahí viendo libros. Él vino y dijo: 'Busco un libro de español para poder aprender español'. Ahí le ofrecí clases presenciales", contó Abdala.
El propio Leonid lo describe como un fenómeno casi mágico: "La historia de cómo nos conocimos con Mónica para mí es como la ley de la atracción, porque yo pensaba mucho que me gustaría empezar a hablar español y, de repente, apareció Mónica en una librería".
La metodología de enseñanza estuvo lejos de los manuales tradicionales. Abdala optó por sumergirlo en la cultura: conversaciones, obras de teatro, museos y viajes. "Tengo muchos alumnos rusos y están hartos de tanto academicismo, de hacer ejercicios. Yo les ofrezco todo: pueden hacer ejercicios, estudiar, pero también podemos conversar", explicó la profesora.
Una de sus primeras experiencias culturales fue ver El beso de la mujer araña. "Recuerdo que no entendí casi nada, pero como un bebé leía los labios para saber qué pasaba en la obra. Así, poco a poco, iba descifrando y cada vez mejor", relató.
Qué le llamó la atención de los argentinos
Después de recorrer gran parte del país, Danshchikov tiene una mirada clara sobre las diferencias culturales. "La mentalidad de la gente me pareció muy cálida, muy sociable. Si comparamos con los rusos, somos más fríos", manifestó. Y agregó: "Eso es lo que me gustó mucho, cómo todos quieren abrazarme, besarme".
También notó contrastes entre la Capital Federal y el interior. "En las provincias son más cálidos, más sociables. Buenos Aires es grande, hay un montón de gente", consideró.
Sus viajes los hace de distintas maneras: alquila autos, usa motorhomes y recorre largas distancias. Vivió dos meses en Ushuaia y conoció paisajes que lo marcaron. "Cuando viajás por Ushuaia, Tierra del Fuego o Puerto Madryn, podés manejar cinco horas sin ver nada, solo guanacos. Después aparece gente y te dicen: '¿Sos ruso? Qué lindo'. Y charlamos, charlamos", contó.
Registrar cada experiencia con un dron
Leonid no viaja solo: lleva un dron a todos lados. "En Instagram tengo mi canal de Telegram y pongo todas mis películas porque tengo un dron y sé cómo manejarlo, hacer películas y poner todo en mi canal de YouTube", explicó.
Sus producciones son principalmente en ruso, aunque también incorpora el español. "Cuando viajamos juntos, yo filmo todo. Me gustaría filmar y compartir qué entiendo, qué me gusta, qué no me gusta, todo", señaló. Incluso se plantea un futuro cambio de idioma en su canal: "Pienso todavía si un día cambio mi canal al castellano, qué va a pasar. No sé", confesó.
Paraná le dejó una imagen imborrable. "Hace dos meses me desperté a las siete de la mañana y había neblina, con una visibilidad de 10 metros. Subí mi dron a una altura de 250 metros y ocurrió algo como estar en un avión", relató. Para él, esa imagen tiene un significado especial: "Si hay problemas, si hay nubes arriba, pensá siempre que hay sol más arriba".
Argentina, en su próximo libro
Además de viajero, Danshchikov es especialista en marketing y escritor. Trabajó 12 años en una empresa de pizzerías en Rusia hasta que decidió cambiar el rumbo y dedicarse a viajar y crear. Su experiencia como migrante en la Argentina ocupará un lugar central en su próxima obra. "Como mínimo, una tercera parte de ese libro será sobre Argentina. Cambió mi mente como migrante, porque es muy difícil vivir como migrante cuando no sabés nada, no podés hablar. Yo elegí otro continente, todo al revés: otro clima, otra gente", explicó.
"Eso me permitió crear más y escribir más", resumió. Con 58 países recorridos y 20 provincias argentinas en su haber, todavía tiene pendientes. Mientras perfecciona su español en Paraná, sueña con completar su recorrido por el país y después seguir descubriendo América Latina. "No tengo idea de volver. Me gustaría volver a ver a mi madre, mi hermano, mi tía y mi tío, pero me gustaría descubrir toda América Latina porque ahora no tengo estrés", afirmó.