El sacrificio detrás del sueño europeo del ballet entrerriano que enamora con chamamé
¿Cuánto cuesta llevar el folklore litoraleño a Europa? El Ballet Pago Montielero lo hizo con esfuerzo y sacrificio, y ahora cosecha aplausos en Portugal e Italia.
Con rifas, pollos asados y préstamos, los bailarines de Pago Montielero lograron llegar a Portugal e Italia. Allí, con sus trajes típicos y danzas del Litoral, conquistaron al público europeo.
El Ballet Pago Montielero, oriundo de Federal, Entre Ríos, está cumpliendo una gira por Europa que ya los llevó a Portugal y ahora los tiene en la isla italiana de Cerdeña. No es un viaje más: cada uno de sus integrantes puso dinero de su bolsillo para representar al país.
¿Cómo hicieron para costear el viaje?
El director Eduardo Flores contó a Elonce que cada bailarín se pagó su pasaje. “Hicimos rifas, pollos asados, tortas asadas; algunos incluso sacaron préstamos que deberán pagar cuando regresen”, explicó. Algunos empezaron a ahorrar desde agosto del año pasado, sin saber siquiera cuál sería el destino.
Pese al esfuerzo económico, aseguran que la pasión por la danza lo justifica todo. “Uno disfruta mucho más porque sabe todo lo que costó llegar hasta acá”, señalaron.
Chamamé que cruza fronteras
En cada presentación, el ballet despliega un repertorio de chamarritas, rasguidos dobles y chamamé, este último declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco. “Siempre es bien recibido”, afirmó uno de los bailarines, destacando que en Europa no es un género tan conocido pero logra conectar con el público.
Además de los espectáculos, dieron talleres para enseñar chamamé a bailarines extranjeros y participaron en desfiles tradicionales. “Así como nosotros mostramos nuestras danzas, cada país hace lo propio. Aprendemos sus bailes, conocemos sus instrumentos”, contaron.
Un recibimiento que emociona
En Portugal, una de las funciones más emotivas fue en un cine teatro donde asistieron adultos mayores, personas en tratamiento médico y niños. “Cuando bajábamos del escenario nos sorprendía el ida y vuelta con la gente”, recordó Flores. “La recepción de nuestra propuesta fue realmente muy emocionante”.
Aunque el idioma a veces es una barrera, la música y la danza terminan siendo el lenguaje universal. “El arte tiene esto que nos une y nos permite comunicarnos”, resumieron.
Desde Cerdeña, donde estarán hasta el 7 de agosto, el ballet agradeció el apoyo de los argentinos que los siguen a la distancia. “Nos mandan mensajes todos los días y eso nos da fuerzas para seguir representando de la mejor manera a nuestra cultura”, concluyó Flores.