El sacrificio que mantiene viva la ilusión de Instituto en el Clausura
¿Qué hizo Instituto para vencer a Gimnasia y seguir en la cima? El DT revela la clave y el jugador que sorprendió a todos.
La Gloria no se rinde. Con un triunfo agónico por 1-0 ante Gimnasia de Mendoza, el equipo de Diego Flores demostró que el hambre de gloria sigue intacto y se mantiene firme en la pelea por el Torneo Clausura.
Fue un partido de alta tensión en Alta Córdoba, donde cada pelota se disputó como si fuera la última. Instituto tuvo la iniciativa y generó las ocasiones más claras, pero chocó una y otra vez contra el muro defensivo que plantó el Lobo mendocino. El primer tiempo se fue sin goles y con la sensación de que faltaba algo para romper el cero.
En el vestuario, Flores movió las piezas y el equipo salió con otra cara. La entrada de sangre nueva le dio frescura al ataque y la presión empezó a dar sus frutos. Así llegó el gol que desató la locura en el estadio. El DT explicó en conferencia de prensa: “En el segundo tiempo nosotros crecimos y el rival no fue el mismo del primer tiempo. Hicimos los cambios que teníamos que hacer y los jugadores fueron inteligentes”.
Un grupo que no se rinde
Más allá de lo táctico, Flores puso el foco en lo anímico. Elogió la entrega de sus jugadores y destacó la resiliencia del grupo. “Los chicos tuvieron mucho coraje y esfuerzo... Estuvieron comprometidos desde el minuto uno”, remarcó el entrenador, satisfecho con la actitud del equipo.
La victoria también dejó nombres propios en alza. Alex Luna volvió a ser de los mejores y su evolución no pasa desapercibida para el cuerpo técnico. El DT resaltó su compromiso con la recuperación de la pelota, una faceta que lo hace más completo. “Siento que el jugador que está conectado a lo defensivo es mucho más fácil de ubicar. Está conectado con eso y hoy hizo otra vez un gran partido. Estoy muy contento por él”, elogió Flores.
Con este triunfo, Instituto sueña en grande. El equipo se ilusiona con hilvanar tres victorias al hilo, un objetivo que parece cada vez más cerca. La mística del esfuerzo y la madurez colectiva ya se notan en cada pelota disputada. La próxima parada será otro examen para seguir alimentando la ilusión albirroja.