El salario que piden los argentinos para cambiar de trabajo: los rubros que lideran y los que quedaron atrás
Los argentinos que buscan empleo elevaron sus pretensiones salariales en agosto: Minería lidera con $2,6 millones, pero Atención al Cliente apenas supera el millón. ¿Cuánto piden en tu rubro?
La inflación sigue marcando el pulso del mercado laboral argentino y, en agosto de 2026, los trabajadores que buscan empleo o evalúan un cambio volvieron a subir la apuesta: el salario bruto promedio pretendido trepó a niveles que superan los $2,6 millones en los sectores más demandados. Un informe de Bumeran reveló cuáles son las actividades que concentran las mayores expectativas y cuáles, en cambio, siguen ofreciendo cifras muy por debajo de la media.
El relevamiento, que mide el sueldo mensual bruto que solicitan quienes se postulan a nuevas oportunidades, muestra una tendencia de crecimiento sostenida, aunque con diferencias notorias entre rubros. Mientras algunos sectores casi triplican la cifra mínima, otros apenas superan el millón de pesos.
¿Qué rubros lideran las pretensiones salariales?
El podio lo encabeza Minería, Petróleo y Gas, con una pretensión promedio de $2.677.589 mensuales. Le sigue Gerencia y Dirección General, con $2.523.122, e Ingenierías, que ronda los $2.047.970. Estos tres sectores concentran las mayores exigencias y reflejan la alta especialización que demandan.
En el extremo opuesto, Atención al Cliente, Call Center y Telemarketing registra la menor expectativa: apenas $1.035.630. Muy cerca aparecen Enfermería ($1.072.088) y Gastronomía y Turismo ($1.085.443), que se consolidan como los rubros con remuneraciones pretendidas más bajas del mercado.
¿Qué significa esta brecha para empresas y trabajadores?
Estas cifras funcionan como una referencia clave tanto para las compañías que buscan contratar como para los profesionales que negocian su salario. La diferencia entre los sectores más y menos remunerados supera el 250%, lo que evidencia la desigualdad estructural del mercado laboral argentino.
El informe de Bumeran, elaborado con datos de agosto de 2026, no solo mide la evolución de las expectativas, sino que también pone en agenda la necesidad de recomposición gradual de los ingresos en un contexto inflacionario. Mientras tanto, los trabajadores siguen ajustando sus números al costo de vida, pero la brecha entre lo que se pide y lo que se ofrece parece no cerrarse.