El salteño que volvió de México y quedó en medio de un operativo que terminó de un modo inesperado
La droga entró escondida en una camioneta que llegó desde Bélgica y el rastro llevó hasta Salta: hay un detenido de Cerrillos que volvió de México y una trama que la Justicia todavía intenta desarmar. Lo que encontraron adentro del vehículo cambia todo.
La investigación por el ingreso de 52 kilos de MDMA de máxima pureza destapó nuevos detalles sobre el eslabón salteño de una trama que unió México, Bélgica, Buenos Aires y Salta. Uno de los tres detenidos, oriundo de Cerrillos, había vivido varios años en Playa del Carmen y habría regresado al país junto a un ciudadano mexicano vinculado con la recepción del cargamento. La Justicia intenta determinar qué rol cumplía en la presunta organización internacional.
Un dato que llegó desde Estados Unidos
La pesquisa arrancó en febrero a partir de información que la Policía Federal recibió de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA). La advertencia apuntaba a una posible célula local que actuaría en coordinación con una organización mexicana para introducir drogas sintéticas en el país. La causa quedó en manos de la Fiscalía Nacional en lo Penal Económico N°3, a cargo de Emilio Guerberoff, y de la Procuraduría de Narcocriminalidad (Procunar), que conduce Diego Iglesias. También intervinieron áreas especializadas de la Policía Federal y la Dirección General de Aduanas.
En la primera etapa, un agente revelador tomó contacto con presuntos integrantes de la estructura. Cuando el expediente se judicializó, el policía fue autorizado a seguir como agente encubierto, mantener comunicaciones y participar de una reunión cara a cara con los investigados. Así se obtuvo el dato clave: una furgoneta Opel Combo importada desde Amberes, Bélgica, estaba en la Terminal Portuaria de Zárate, en Buenos Aires.
El primer indicio hablaba de unos 20 kilos de MDMA. Los agentes escanearon el vehículo y detectaron densidades anómalas en varios sectores. En la requisa inicial encontraron 20 kilos de una sustancia cristalina dentro del tanque de combustible. Al desmontar otras partes de la camioneta aparecieron 32 kilos más escondidos entre el chasis, los asientos, las puertas y los paneles internos. Los análisis confirmaron que era MDMA de máxima pureza. El cálculo incorporado al expediente valuó el cargamento en 2,34 millones de dólares y estimó que habría permitido fabricar cerca de un millón de pastillas de éxtasis.
La trampa que llevó a las detenciones
El hallazgo no frenó el operativo. A pedido de los fiscales, el Juzgado Nacional en lo Penal Económico N°2 autorizó una entrega vigilada con sustitución total del cargamento. Los investigadores retiraron el MDMA, colocaron otro material y siguieron con la maniobra para identificar a quienes debían recibir el vehículo. Sumaron además otros tres agentes reveladores para simular las negociaciones y coordinar la entrega.
Así fue identificado un ciudadano mexicano que había llegado al país para ocuparse de la recepción del cargamento. También apareció un venezolano señalado como encargado de aportar un pago parcial al agente encubierto. En ese entramado ubicaron al argentino nacido en Cerrillos. Una de las hipótesis sostiene que la camioneta iba a ser trasladada hasta un taller de Villa Urquiza, en la ciudad de Buenos Aires, para desarmarla y extraer la droga.
Con las pruebas reunidas, la Justicia ordenó ocho allanamientos en la Ciudad de Buenos Aires y en Salta. Los procedimientos terminaron con las detenciones del argentino, el mexicano y el venezolano. Además, se dispuso la captura internacional de otro ciudadano mexicano señalado como uno de los coordinadores de la maniobra.