El sangrado de encías que alerta a los cardiólogos: qué dice una odontóloga jujeña
¿Sabías que tus encías pueden estar hablándote de tu corazón? Una odontóloga jujeña revela la señal que no deberías ignorar y el error que casi todos cometemos. Enterate de qué se trata.
¿Sabías que una simple gingivitis podría poner en riesgo tu corazón? Una especialista jujeña revela la conexión oculta entre la salud bucal y las enfermedades cardiovasculares, y los síntomas que no deberías ignorar.
Mariel Torrez, odontóloga de Jujuy, encendió las alarmas al explicar que problemas aparentemente menores como el sangrado de encías o el mal aliento persistente pueden ser señales de una enfermedad periodontal con consecuencias graves para el organismo. En diálogo con TodoJujuy, la profesional destacó que la boca es una puerta de entrada directa al torrente sanguíneo.
¿Cómo afectan las encías al corazón?
La especialista subrayó que la odontología moderna apunta a un enfoque integral de la salud. “Cuando hablamos de salud bucal siempre tratamos de enfocarnos en una salud integral. Si tenemos una boca sana, podemos prevenir muchas cosas”, afirmó Torrez.
La relación entre las encías y el corazón radica en la gran cantidad de bacterias que habitan en la boca. Si las encías están lastimadas, esos microorganismos pueden pasar a la sangre y desencadenar problemas serios. “Tenemos muchas bacterias en la boca y tenemos un contacto directo con la sangre. Entonces hay un ingreso de bacterias que puede producir un infarto”, advirtió la odontóloga.
La señal de alerta que no podés pasar por alto
Para Torrez, el sangrado durante el cepillado es el principal indicio de que algo no anda bien. “Cuando tenemos un sangrado de encías es como decir: 'Hay una alerta acá que puede llegar a terminar en algo peor'”, explicó.
Ese síntoma suele estar asociado a la periodontitis, una enfermedad que crea bolsas alrededor de los dientes donde se acumulan bacterias. “Esas bolsas después se lastiman y ahí tenés contacto directo con el torrente sanguíneo”, detalló la profesional.
Prevención: la clave está en el consultorio
La prevención sigue siendo el mejor remedio. Torrez recomienda visitar al odontólogo al menos dos veces al año, incluso si no hay molestias. “Lo podemos prevenir yendo al consultorio cada seis meses y haciendo la limpieza correspondiente”, sostuvo.
Además del cepillado diario, la odontóloga enfatizó el uso del hilo dental para eliminar la placa bacteriana entre los dientes. “El cepillo de dientes nos va a ayudar a sacar las bacterias, pero la limpieza profesional completa todo eso”, aclaró.
El error más común entre los pacientes
Durante la entrevista, Torrez fue contundente al señalar el hábito que más falta hace incorporar: “El error que más vemos es el no uso del hilo dental”. Y recomendó usarlo a diario como parte de la rutina de higiene.
En cuanto al cepillo, aconsejó cambiarlo cada tres meses y optar por modelos simples. “El cepillo ideal siempre es el más sencillo posible, que sea recto y con todas las cerdas al mismo nivel”, indicó.
¿Qué hay de las pastas y enjuagues?
La especialista también resolvió dudas frecuentes sobre productos de higiene bucal. Sobre las pastas dentales, señaló que las actuales contienen el flúor necesario, pero recomendó evitar las que prometen blanqueamiento. “Los blanqueadores tienen unas arenillas que rayan el esmalte. El blanqueo se logra a expensas de un rayado”, explicó.
En cuanto a los enjuagues, Torrez aseguró que no son indispensables y advirtió que muchos contienen alcohol, que elimina tanto bacterias malas como buenas. “Generalmente, aunque digan que son sin alcohol, tienen alcohol. El alcohol mata las bacterias buenas y las malas de la boca, y la idea es que las buenas queden”, sostuvo.
Consejos para los chicos que vuelven a clases
Con el regreso a las aulas, la odontóloga dejó una recomendación para las familias: fomentar hábitos de higiene desde la infancia. “Que los chicos lleven el cepillo al colegio para poder lavarse los dientes después de comer y generar esa costumbre”, aconsejó.
También sugirió acompañar la rutina con una alimentación saludable, especialmente para quienes pasan muchas horas en la escuela. Para Torrez, pequeños gestos como el cepillado correcto, el uso del hilo dental y los controles cada seis meses pueden marcar la diferencia no solo en la salud bucal, sino también en la salud general del organismo.