El Sanidad y el barrio ATSA: dos historias que nacieron de la misma necesidad

Calles con apellidos de médicos, una plaza reinaugurada y 319 viviendas que tardaron décadas en levantarse. Dos barrios mendocinos cuentan la historia de los trabajadores de la salud, pero uno de ellos estuvo a punto de no existir.

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El Sanidad y el barrio ATSA: dos historias que nacieron de la misma necesidad
El Sanidad y el barrio ATSA: dos historias que nacieron de la misma necesidad

Hay barrios que llevan su historia escrita en las calles. En el oeste de la Ciudad de Mendoza, el barrio Sanidad homenajea a los médicos que marcaron la salud argentina. En Godoy Cruz, el barrio ATSA tuvo que atravesar la dictadura, deudas y embargos antes de convertirse en realidad.

Ambos nacieron de un mismo impulso: que los trabajadores de la salud pudieran acceder a su casa propia. Pero sus caminos fueron muy distintos. Uno se gestó a mediados de los años 50; el otro debió esperar hasta 2014 para concretarse.

Un barrio que homenajea a la medicina

El Sanidad comenzó a tomar forma en la década del 50, impulsado por la Asociación de Trabajadores de la Sanidad Argentina (ATSA). Fue uno de los primeros barrios urbanizados de esa zona de la capital mendocina y hacia 1961 ya mostraba un trazado más definido, gracias al esfuerzo de los vecinos y la intervención municipal.

Con los años se consolidó como un punto de referencia del oeste. Sus calles llevan los apellidos de médicos y referentes de la sanidad: Schestakow, Coni, Notti, Cichitti, Pose, Alfredo Metraux y Perinetti, entre otros. Caminar por allí es recorrer un homenaje a quienes hicieron historia en la medicina.

La plaza Chamorro, remodelada y reinaugurada en septiembre de 2025, es otro de sus espacios emblemáticos. Lleva el nombre del doctor Jorge Jacinto Chamorro (1944-1980) y cuenta con cancha de césped sintético, sectores de paseo y juegos. En sus alrededores se reúnen los chicos, las familias de siempre y el club "Sani", que mantiene viva la vida barrial.

El hermano menor: una historia atravesada por la dictadura

El barrio ATSA, en Godoy Cruz, tuvo un recorrido mucho más accidentado. La idea de construir viviendas para los trabajadores de la sanidad venía de lejos, pero el golpe de Estado de 1976 interrumpió una operatoria que ya tenía terrenos comprados y más de mil viviendas proyectadas en distintos puntos del Gran Mendoza.

Muchos afiliados siguieron pagando por esos terrenos sin que las casas se construyeran. La operatoria quedó paralizada y, con el regreso de la democracia, llegaron los reclamos judiciales. Según recuerda Manuel Orellana, secretario adjunto de ATSA, la situación económica del sindicato se volvió crítica: más de 200 juicios, embargos y cuentas comprometidas.

Orellana conoce esta historia desde adentro. Cuando era adolescente trabajó como ayudante de un plomero que instalaba agua y gas en el barrio Sanidad. Junto a su hermano recorría las obras en bicicleta. Sin saberlo, su vida quedaría ligada para siempre a los barrios sanitarios.

De los embargos a las 319 viviendas

La posibilidad de construir el barrio ATSA comenzó a tomar forma recién en 2005. El proyecto exigió acuerdos entre el sindicato, la Municipalidad de Godoy Cruz y el Instituto Provincial de la Vivienda (IPV). Hubo que resolver deudas, liberar terrenos y negociar a lo largo de distintas gestiones políticas.

Finalmente, en 2007 arrancó la construcción. Se contrataron tres empresas para trabajar en simultáneo en una obra de 319 viviendas. También se hicieron inversiones en infraestructura: reservorios para contener el agua de lluvias intensas y ampliación de las redes de gas y electricidad.

La demanda superó ampliamente la oferta. Cuando ATSA abrió la inscripción, se anotaron cerca de 4.000 aspirantes para acceder a los terrenos y las viviendas, según precisó Orellana.

La entrega se concretó el 18 de diciembre de 2014, durante las gestiones provinciales de Francisco Pérez y municipales de Alfredo Cornejo. Para entonces, las obras se habían completado, las calles estaban asfaltadas y los compromisos asumidos se habían cumplido, de acuerdo con el testimonio del dirigente sindical.

Para ATSA, el resultado tuvo un doble significado: resolver la necesidad habitacional de las familias y recuperar la capacidad económica de la institución después de años de embargos y litigios.

Dos épocas, una misma necesidad

El Sanidad y el barrio ATSA son dos capítulos de una misma historia. El primero surgió cuando el oeste de la Ciudad comenzaba a urbanizarse y la organización gremial aparecía como una vía para acceder a la vivienda. El segundo necesitó décadas para pasar de los terrenos adquiridos y los proyectos interrumpidos a las casas finalmente entregadas.

En el Sanidad, los nombres de los médicos quedaron grabados en las calles. En Godoy Cruz, la identidad está vinculada a una obra que debió sortear dificultades económicas, trámites y negociaciones entre distintas instituciones.

No son historias idénticas. El Sanidad pertenece a una generación anterior, ligada a los primeros pasos de urbanización del oeste capitalino. El barrio de Godoy Cruz, en cambio, tiene una cronología marcada por una larga espera que concluyó en 2014.

Sin embargo, ambos comparten una idea sencilla, aunque no siempre fácil de concretar: que la organización de los trabajadores pueda traducirse en un techo propio.

Hoy, mientras el tránsito circula por la avenida Champagnat y el oeste sigue creciendo, las calles del Sanidad conservan los apellidos de aquellos médicos que forman parte de la memoria colectiva. En Godoy Cruz, a pasos del Acceso Sur, las 319 viviendas del ATSA recuerdan que detrás de cada casa hubo una larga historia de espera y resiliencia.

Dos barrios hermanos, dos momentos de la historia mendocina y un mismo hilo conductor: la búsqueda de una vivienda digna para los trabajadores de la sanidad.

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