El Santo toca fondo: quedó afuera del Reducido y su efectividad es la peor desde el descenso
La derrota con Nueva Chicago y otros resultados dejaron a San Martín fuera del Reducido. ¿Podrá el equipo de Orfila revertir esta racha? Los detalles de una campaña para el olvido.
La derrota del sábado ante Nueva Chicago en Mataderos, sumada a los triunfos del domingo de Gimnasia y Tiro y Deportivo Maipú, expulsaron a San Martín de la zona de Reducido de la Primera Nacional. El equipo de Alejandro Orfila quedó noveno en su zona y, con solo el 43% de los puntos en juego, atraviesa su campaña más floja desde que bajó de Primera en 2019.
¿Qué pasó en la fecha?
El "Santo" perdió su segundo partido consecutivo bajo la conducción de Orfila. Las victorias de Gimnasia y Tiro sobre Temperley y de Deportivo Maipú frente a Atlanta complicaron aún más el panorama. San Martín quedó noveno, pero podría caer más posiciones si los cuatro equipos que tienen partidos pendientes suman de a tres.
Números que duelen
A 13 fechas del cierre de la temporada regular, el balance es desalentador. Entre los ciclos de Andrés Yllana (16 partidos), Hernán De Camilo (1) y Orfila (6), el equipo cosechó solo 30 puntos de 69 posibles: siete triunfos, nueve empates y siete derrotas. Una efectividad de apenas el 43%.
Desde el descenso en 2019, San Martín siempre estuvo peleando en la parte alta. Llegó a la final por el ascenso en 2024 y en la mayoría de las temporadas se metió en el Reducido. Hoy, los hinchas miran con nostalgia aquellos tiempos.
La comparación con otras campañas
En 2020, con la dupla Orsi-Gómez, el equipo logró un 70% de efectividad, aunque la pandemia truncó el sueño del ascenso. En 2021, con De Muner, terminó cuarto y cayó en cuartos del Reducido. En 2022, tercero y eliminado en casa por Defensores de Belgrano. En 2023, con Frontini, otra vez tercero y afuera en la primera fase del Reducido.
El 2024 fue la excepción: Diego Flores llevó al equipo a ser el mejor de su zona con 81 puntos y un 71% de efectividad. Pero la final perdida ante Aldosivi en Rosario dejó una herida que aún no cierra.
El año pasado, con Ariel Martos y luego Mariano Campodónico, el equipo terminó sexto y sin ventaja deportiva en el Reducido. Ahora, la situación es aún más crítica.
La fortaleza de La Ciudadela se derrumbó
El rendimiento como local es otro de los grandes problemas. En 2025, el equipo sumó solo el 50% de los puntos en su estadio. En esta campaña, la efectividad es del 51%. Nada que ver con el 77% de 2024, cuando fue el mejor local del torneo.
La merma de concurrencia a La Ciudadela es evidente. Los hinchas aún no perdonan la final perdida y los malos resultados no ayudan. Para colmo, se vienen dos partidos clave como local: ante San Martín de San Juan y Deportivo Madryn. Orfila y sus dirigidos se juegan demasiado en esos duelos.