El secreto de Central Córdoba para dar vuelta la historia en Santa Fe
Central Córdoba dio un golpe en Santa Fe y Domínguez contó cómo lo logró. ¿Qué dijo sobre el equipo y sus objetivos? Los detalles que no te podés perder.
Central Córdoba logró una remontada épica ante Unión y Sebastián Domínguez reveló las claves del triunfo. El Ferroviario venció 2-1 en Santa Fe, sumó su segunda victoria al hilo y empieza a ilusionar. Pero el DT sabe que el camino recién comienza.
El conjunto santiagueño dio el golpe en el estadio 15 de Abril. Después de un primer tiempo complicado, donde el equipo local dominó por las bandas, el Ferroviario revirtió la historia en el complemento. Domínguez no ocultó su orgullo por la entrega del plantel, aunque reconoció que todavía busca un equipo con mayor protagonismo.
Un partido de lucha y sacrificio
El entrenador fue claro al describir lo que se vio en la cancha. “Hoy particularmente creo que tuvimos que lucharlo al partido por momentos, ser un equipo incómodo contra un Unión que sabemos que de local juega mucho por fuera, genera muchos duelos dos contra dos por las bandas y tira mucho al área”, explicó Domínguez.
El primer tiempo no fue el esperado para la visita. “Intentamos jugar, perdimos confianza en algunas salidas y Unión nos presionó bien y empezó a jugar un partido más cómodo de lo que esperábamos”, analizó el técnico.
Pero en el segundo tiempo, el Ferroviario ajustó el esquema y encontró el premio. “Pasamos a 4-5-1 en el segundo tiempo y pudimos defender muy cerca de nuestro arco, sufriendo muchas veces más de la cuenta, pero pudimos tener el premio después de esa lucha constante que fue el partido”, sostuvo.
Orgullo y humildad
A pesar de la alegría, Domínguez mantiene los pies sobre la tierra. “En mi ideal me gustaría tener un equipo que mande más en el juego y que someta más al rival. Hoy no lo pudimos hacer, pero sí me siento orgulloso por lo que los chicos entregan, porque también es una forma de defender a la institución, de defenderme a mí. Valoro mucho la forma en la que conseguimos el triunfo”, aseguró.
El DT también fue contundente al hablar de los objetivos. “Somos un equipo humilde, que peleamos por salir de una zona que nos agobia mucho, que es la zona baja de la tabla, en la acumulada más que nada”, expresó. Y agregó: “Si después eso nos permite vernos un poco más arriba e ilusionarnos con entrar entre los primeros ocho, obviamente pasa a ser nuestro objetivo principal, pero no perdemos la humildad de saber que somos un equipo que pelea abajo”.
Para Domínguez, la entrega es innegociable. “Lo que no puede faltar en esa condición es la entrega, la lucha y la competencia que tuvieron hoy los chicos para defender”, remarcó.
El factor humano
El entrenador valoró el grupo que encontró en el club. “Encontré un grupo muy humilde, con muchas ganas de salir adelante. A veces en este tipo de situaciones se necesita más un abrazo, una comprensión dentro del día a día y permitir el error, empezar a lograr que ellos crean”, manifestó.
Además, reconoció las dificultades emocionales que atraviesan los futbolistas en momentos complicados. “Hay mucha angustia, frustración y a veces vergüenza como futbolista por un error o una jugada decisiva. De mi lado siento que encontraron también esa palabra de calma y de intentar pelear esto juntos”, explicó.
Domínguez encontró en Central Córdoba un espejo de su propio desafío. “Ellos buscan mejorar su situación y Central Córdoba es el vehículo tanto para ellos como para mí para demostrar que podemos. Cuando esas dos cosas se juntan, se ve un equipo como el de hoy, que lucha hasta el final”, afirmó.
El aporte de Leo Sequeira
El DT también se refirió al rendimiento de los refuerzos, en especial de Leo Sequeira. “Leo venía siendo de lo mejor en los entrenamientos cuando todavía no estaba habilitado y hoy desde lo físico aportó”, señaló. Y explicó: “Cuando Leo está bien siempre tiene un nivel muy por encima de la media de nuestro equipo. Hoy, al no conseguir tal vez ese funcionamiento que esperamos, tuvo que correr por la banda, dar una mano desde ese lugar y defender mucho en la pelota parada”.
Calma en el banco
Por último, Domínguez contó por qué intenta mantenerse sereno en los partidos. “He entendido que cuando el jugador mira al banco y el técnico es un loco que no para de ir de un lado para el otro, a veces también se termina transmitiendo ese nerviosismo”, reflexionó. Y agregó: “Nosotros trabajamos toda la semana y esos 90 minutos son de ellos. Yo puedo ajustar algo en algún momento, algo puntual que vea, pero la realidad es que la llave para sacar esto adelante la tienen ellos”.
El técnico cerró con una frase que define su idea de juego: “Lo importante es lo que transmite el equipo, el compromiso. Eso a mí me representa”.