El secreto de la NASA para limpiar el aire de tu casa está en una planta que ya tenés
¿Sabías que una de las plantas más comunes en las casas argentinas fue recomendada por la NASA? Descubrí el secreto que esconde el potus y cómo puede transformar el aire que respiras todos los días.
Una planta común en los hogares argentinos escondía un poder extraordinario avalado por la ciencia espacial. Se trata del popular potus, una especie que, según estudios de la NASA, tiene la capacidad de purificar el aire al eliminar sustancias cancerígenas y otros compuestos nocivos liberados por materiales y productos de limpieza. Este hallazgo convierte a una simple enredadera en un aliado clave para mejorar la calidad del ambiente interior, especialmente en ciudades con alta contaminación.
La agencia espacial norteamericana analizó en profundidad cómo la vegetación puede actuar como un filtro natural. Los resultados respaldaron por completo los beneficios de ciertas especies, sugiriendo que pequeños cambios en el hogar pueden tener un impacto significativo en la vida diaria. La especie destacada es el potus, cuyo nombre científico es *Epipremnum aureum*.
Además de su estética verde y adaptable, esta planta es una de las más populares en Argentina por una razón que va más allá de la decoración. Puede crecer como trepadora o como colgante, lo que la hace versátil para cualquier espacio, y su funcionalidad para limpiar el oxígeno explica, en parte, su éxito duradero.
¿Por qué es la planta ideal para principiantes?
Los expertos en jardinería suelen recomendar el potus especialmente para quienes no tienen mucha experiencia. No requiere riegos abundantes, aunque agradece que se pulvericen sus hojas para aportar humedad ambiental. La luz es un factor clave: necesita sitios luminosos, pero preferentemente con luz indirecta.
Su resistencia a temperaturas variables, incluso a condiciones extremas, es descrita como una gran ventaja. Para su mantenimiento, se aconseja usar un sustrato específico y renovarlo periódicamente, además de aplicar fertilizante durante su fase de crecimiento para favorecer el desarrollo. Su apariencia sencilla es engañosa, pues esconde un extraordinario potencial para transformar el entorno.
El estudio que cambió todo
En 1989, una investigación de la NASA señaló que plantas como el potus pueden reducir contaminantes en espacios cerrados. El mecanismo se llama absorción por hojas: durante el intercambio natural de gases, la planta capta compuestos orgánicos volátiles presentes en el aire.
Sin embargo, el trabajo no lo hace solo la planta. En el sustrato viven bacterias y hongos que degradan químicamente esos compuestos nocivos. Muchas veces, la microbiota del suelo realiza la tarea más pesada, transformando los contaminantes en sustancias menos dañinas a través de procesos metabólicos.
La advertencia de los científicos
Es importante tener en cuenta que los ensayos de la NASA se realizaron en cámaras selladas de laboratorio, no en viviendas normales con ventilación. Estudios posteriores indicaron que, en condiciones reales, se necesitarían muchas plantas por metro cuadrado para lograr una reducción significativa de contaminantes. No obstante, es una excusa perfecta para llenar el hogar de verde.
Los especialistas aclaran que el potus sirve como un complemento valioso. Mejora el bienestar psicológico –algo respaldado por evidencia sólida–, brinda cierta regulación de la humedad y puede contribuir levemente a la calidad del aire. Eso sí, no reemplaza en absoluto la ventilación adecuada, el control de las fuentes de contaminación ni el uso de filtros especializados si el problema es más grave.
Para mantener un potus saludable, se recomienda alimentarlo con un fertilizante balanceado durante la primavera y el verano. Se propaga con facilidad: basta con cortar un tallo que tenga un nodo y colocarlo en agua o tierra para que eche raíces. Una advertencia crucial: todas las partes de la planta contienen cristales de oxalato de calcio que pueden irritar la boca, la garganta y el estómago, tanto en personas como en mascotas, por lo que es fundamental evitar su ingestión.