El secreto de las cinco campanas que llaman a Salta para el Milagro
Las campanas de la Catedral no solo suenan en septiembre: tienen nombre, historia y un ritual propio. Uno de sus campaneros revela qué hay detrás de cada repique y cuál es el momento exacto en que la ciudad entera se detiene a escuchar.
Mientras miles de fieles se preparan para vivir una de las celebraciones religiosas más emotivas del año, hay un grupo de personas que trabaja en silencio, muy por encima de la Catedral, para que cada repique llegue a tiempo. Son los campaneros, los guardianes de una tradición que envuelve a toda la ciudad.
Emanuel Ibáñez es uno de ellos y dialogó con InformateSalta para contar cómo se prepara el campanario para el Milagro y qué significado esconde cada una de las cinco campanas que lo componen.
Un trabajo que no es solo para septiembre
Lejos de lo que muchos piensan, las campanas no solo suenan durante la fiesta grande. Ibáñez explicó que repican durante todo el año, al menos tres veces al mes, y también en fechas especiales como Semana Santa u otras festividades religiosas.
Pero cuando se acerca el Milagro, la rutina cambia. En agosto comienzan los ensayos y repiques de práctica, y es el 6 de septiembre cuando arranca formalmente la cuenta regresiva con los llamados a la Novena.
“Ahí el campanero tiene durante todo el día desde las 6 de la mañana a las 22 horas con distintos horarios los llamados de Novena”, detalló.
Cinco campanas, cinco historias
El campanario de la Catedral guarda un simbolismo único. Cada campana tiene su nombre y su razón de ser. La campana mayor está dedicada al Señor del Milagro; la primera mediana, a la Virgen del Milagro; la segunda mediana, a la Virgen de las Lágrimas; y las dos pequeñas representan a los ángeles de la cruz del Señor del Milagro.
Entre el 6 y el 12 de septiembre, contó Emanuel, suena únicamente la campana mayor, convocando a los fieles a rezar la Novena. Después, el 13, 14 y 15 de septiembre, con las misas estacionales de la mañana, regresan los repiques de gloria.
El rincón desde donde caen los pétalos
Pero el campanario no solo es música. Su torre superior cumple una función especial durante la procesión: es el punto exacto desde donde se arrojan los pétalos blancos que caen sobre la imagen de la Virgen del Milagro, uno de los momentos más esperados y emotivos para los devotos.
Entre repiques, pétalos y llamados de fe, los campaneros sostienen viva una tradición que emociona a toda Salta. Su tarea se escucha en cada rincón y acompaña uno de los momentos más sagrados para los fieles. Como ellos mismos lo definen, es “un trabajo del corazón”, hecho con entrega, devoción y amor por los santos patronos.