El secreto de los bosques patagónicos: cómo logran renacer tras el fuego
¿Sabías que los bosques patagónicos tienen un mecanismo secreto para renacer después del fuego? Dos científicas del CONICET revelarán cómo lo estudian en Chubut y Río Negro. La respuesta podría cambiar la forma en que protegemos nuestros paisajes.
Los bosques andino-patagónicos guardan un misterio que la ciencia quiere develar: su capacidad para recuperarse después de incendios devastadores. Dos investigadoras del CONICET buscarán respuestas en Chubut y Río Negro con un subsidio de la Fundación Williams.
Florencia Urretavizcaya y Melisa Rago, doctoras del Centro de Investigación y Extensión Forestal Andino Patagónico (CIEFAP) en Esquel, estudiarán la resiliencia forestal: esa habilidad de los ecosistemas para reorganizarse y volver a su equilibrio con el paso del tiempo.
¿Qué es la resiliencia forestal?
La resiliencia es la capacidad de un bosque para responder a un disturbio, como un incendio, y recuperar su estructura y funciones. Urretavizcaya, ingeniera forestal y doctora en biología, explicó a Diario Río Negro: “La resiliencia forestal es la capacidad que tiene un bosque para responder a un disturbio, como un incendio, y recuperar o reorganizar su estructura y sus funciones a lo largo del tiempo”.
El fuego, cada vez más intenso, pone en riesgo la biodiversidad y altera la estructura que protege el suelo y la vida silvestre. Por eso, entender cómo se recuperan estos bosques es clave para diseñar estrategias de conservación.
¿Qué estudiarán las investigadoras?
El proyecto se centrará en bosques de coihue (Nothofagus dombeyi) quemados con alta severidad en la última década, en el norte del Chubut y Río Negro. También compararán zonas con restauración activa contra áreas sin intervención, especialmente en bosques de lenga (Nothofagus pumilio) con plantaciones de 16 años.
Según Rago: “Vamos a focalizar nuestro estudio en bosques de coihue, cuyo nombre científico es Nothofagus dombeyi, que se han quemado con alta severidad en los últimos diez años en la región de la cordillera patagónica, ubicados en el norte del Chubut y Río Negro”.
Además, analizarán cómo la restauración ecológica contribuye a la recuperación. Urretavizcaya agregó: “Estudiaremos qué especies de plantas predominan en cada momento y qué rol cumplen. Por ejemplo, queremos saber si favorecen que se recuperen los nutrientes en el suelo, y también cómo se va recuperando la actividad biológica”.
¿Cuánto durará el proyecto?
La iniciativa se extenderá por un año. Los muestreos se realizarán en primavera y verano, y los resultados se redactarán en otoño e invierno. Las científicas esperan continuar con estas líneas de investigación a largo plazo, ya que la recuperación de los bosques puede tardar décadas.
Coihue y lenga: dos gigantes nativos
El coihue y la lenga son árboles nativos de Argentina y Chile. El coihue es siempreverde, alcanza hasta 40 metros y prefiere suelos húmedos cerca de ríos y lagos. La lenga, en cambio, es caducifolia, pierde sus hojas en otoño, y puede medir hasta 30 metros, aunque en zonas altas se vuelve achaparrada.
Ambos comparten género y territorio, pero se diferencian por sus hojas, porte y altitud: el coihue crece desde el nivel del mar hasta 1.000 metros, mientras que la lenga llega hasta 1.500 metros.


