El secreto de Río Grande: cómo logró producir el 40% de la carne que consume
¿Cómo hizo Río Grande para producir el 40% de la carne que consume? La respuesta está en una política que impulsa la soberanía alimentaria y ya genera empleo.
Río Grande alcanzó un hito que pocos imaginaban: hoy produce el 40% de la carne vacuna que consume su población. Detrás de este logro hay una política de Estado que impulsa la producción local de alimentos y promete cambiar la matriz económica de la ciudad.
El secretario de Desarrollo Productivo del Municipio, Facundo Armas, explicó que la ciudad vive "una transición o un proceso de reconversión o ampliación" de un sector histórico que vuelve a ser protagonista. Según el funcionario, la producción local "cada vez emplea a mayor cantidad de personas de manera directa" y el objetivo es avanzar hacia "la soberanía alimentaria".
Armas destacó que "hoy, a principio de agosto y durante todo el invierno, se produjo alimentos en Río Grande", algo impensado años atrás. Este crecimiento no es casualidad: el Municipio convirtió el desarrollo productivo en una política de Estado, acompañando a pequeños productores, empresas e inversores.
¿Qué alimentos se producen en Río Grande?
La producción local ya incluye carne porcina durante todo el año, huevos agroecológicos y hortalizas. Los invernaderos calefaccionados permiten cultivar tomates, morrones y ajíes incluso en pleno invierno. Además, se sumaron líneas con valor agregado como condimentos elaborados con verduras deshidratadas.
"Lo que logramos demostrar es que se puede producir, que puede ser rentable y que todo puede ser mucho más potente cuando se articula con el sector privado", afirmó Armas.
¿Cuánto abastece la producción local?
Los números son contundentes: Río Grande cubre el 40% de la demanda de carne vacuna con engordes y faena realizados en la ciudad. La producción porcina alcanza el 20% del consumo, mientras que el pollo representa apenas el 2%, aunque partió de una base inexistente.
El impacto en el empleo también es notable: más de 1.400 personas trabajan en actividades vinculadas a la alimentación en la zona norte de Tierra del Fuego. Esto incluye productores rurales, pescadores artesanales, frigoríficos, elaboradores, estancias, cooperativas y la industria de alimentos para mascotas.
"Se va armando una cadena de valor sumamente importante con distintos eslabones que hay que seguir fortaleciendo", sostuvo el secretario.
¿Qué novedades se vienen?
Antes de fin de año, el Municipio inaugurará la primera chacra agroexperimental de Río Grande. Este espacio trabajará junto a universidades e instituciones educativas para investigar y desarrollar tecnologías aplicadas al cultivo, la producción animal y el agregado de valor.
"Queremos hacer un nodo de innovación y desarrollo productivo para poder diferenciarnos y para que todo esto siga creciendo", concluyó Armas. Emprendimientos como el salame de cordero, el ajo negro o los condimentos fueguinos ya marcan el camino de una economía que se reinventa.