El secreto de San Martín en Santiago: qué hacía el Libertador antes de la gran gesta
El paso de San Martín por Santiago en 1814 y el misterio de un posible encuentro con Belgrano.
¿Sabías que José de San Martín pisó suelo santiagueño mucho antes de escribir su nombre en la historia continental? Mientras el país lo recuerda este 17 de agosto, un historiador de la UNSE revela los detalles de aquella estadía de 1814 que pocos conocen.
En diálogo con ADN de Radio, por LV11, el magíster René Galván reconstruyó el paso del General por Santiago del Estero y dejó al descubierto un dato que conecta a la provincia con la gesta libertadora.
¿Qué hacía San Martín en Santiago?
El Libertador llegó a estas tierras en 1814, cuando formaba parte del Ejército del Norte. La tradición ubica parte de su estadía en Manogasta, donde todavía se conserva el árbol que, según la historia, lo cobijó durante su descanso.
Pero el episodio esconde un detalle que despierta la curiosidad: mientras San Martín estaba en Santiago, Manuel Belgrano se encontraba en la entonces Villa Loreto. ¿Se habrán cruzado alguna vez? Galván confesó que no hay pruebas documentales que lo confirmen, aunque la coincidencia temporal sigue siendo uno de los misterios más atractivos de aquel momento.
El plan que ya estaba en marcha
Aquel paso por la provincia no fue casualidad. Según el historiador, San Martín ya no pensaba en combatir a los realistas desde el norte; su objetivo estaba puesto en Cuyo. Ser gobernador de esa región le permitiría reunir recursos, organizar tropas y poner en marcha el proyecto que cambiaría el rumbo de Sudamérica.
Finalmente, en 1814 fue designado gobernador de Cuyo y comenzó una preparación que demandaría años. Recién en 1817 llegó el histórico cruce de los Andes, para continuar luego con las campañas de Chile y Perú.
Galván también remarcó que aquella hazaña no fue obra de un solo hombre: criollos, mestizos, afrodescendientes e indígenas fueron parte de las fuerzas revolucionarias que lo acompañaron.
Un Libertador que nunca olvidó su tierra
Aunque San Martín terminó sus días en Europa, su vínculo con el Río de la Plata nunca se cortó. El historiador recordó que el prócer decidió legar su sable corvo a Juan Manuel de Rosas, como reconocimiento a su actuación frente a las fuerzas anglo-francesas. Un gesto que, para Galván, demuestra que el Libertador siguió atento a la realidad política de su país desde la distancia.
En la entrevista, el especialista llamó a revalorizar los símbolos patrios y la soberanía, sobre todo en una fecha como esta. Así, este 17 de agosto invita a mirar hacia la historia santiagueña: antes de los Andes, Chile y Perú, hubo un San Martín que pasó por Santiago mientras comenzaba a gestarse el proyecto que transformaría a América.