El secreto del chef Pepe Solla para una empanada gallega que nada tiene que ver con la argentina
Un chef con tres Soles Repsol decidió revelar cómo se hace la verdadera empanada gallega. Su receta incluye un ingrediente inesperado en la masa que la hace única. ¿Estás preparando todo mal?
En las mesas de vigilia, hay un clásico que rara vez falta, pero cuya preparación exacta genera dudas. Un chef español con tres Soles Repsol reveló el ingrediente sorpresa que lleva la masa y que cambia todo. No es solo harina y agua, y el resultado final es una pieza única, grande para compartir, con una textura que promete ser inolvidable.
Pepe Solla, el reconocido chef gallego de 59 años, se encargó de despejar todas las incógnitas. A través de un video publicado por la cuenta de TikTok de Guía Repsol, compartió al detalle su receta de empanada gallega de berberechos.
La diferencia fundamental con la empanada argentina, además del tamaño, está en la base. Solla es categórico sobre un componente clave: “no se hace solo con harina, la masa lleva 150 gramos de mantequilla y 25 ml de vino”. Estos elementos son los responsables de lograr una cubierta fina, crocante y con un sabor más complejo.
¿Qué se necesita para prepararla?
La receta del chef Solla exige precisión. Para la masa se requieren 650 gramos de harina, 150 gramos de manteca, 150 ml de agua, 50 ml de aceite, los 25 ml de vino ya mencionados, 2 huevos y sal a gusto.
El relleno propuesto, en este caso, es de berberechos. La lista incluye 500 gramos de este marisco, 2 cebollas, 1 morrón, 2 dientes de ajo, una cucharadita de pimentón, aceite necesario, y sal y pimienta al gusto.
El proceso, paso a paso
El primer paso es el sofrito. Las cebollas, el morrón y los ajos, bien picados, se cocinan a fuego bajo en aceite hasta quedar tiernos y concentrados. Luego se agrega el pimentón, se mezcla brevemente y se incorporan los berberechos para integrar y reservar.
La masa se elabora mezclando en un bowl la harina con la manteca fundida. Se añaden el agua, el aceite, el vino, los huevos y la sal. Se forma un bollo que luego se amasa en la mesada durante varios minutos hasta lograr una textura lisa y elástica.
Una característica importante es que, al no llevar levadura, la masa no necesita reposo. Se divide en dos partes y se estiran ambas lo más finas posible con palo de amasar.
Para el armado, una tapa se coloca en una fuente aceitada. Sobre ella se distribuye el relleno, dejando los bordes libres. Se tapa con la otra porción de masa, se presiona el contorno para sellar y se realiza un repulgue firme.
La cocción final es en horno precalentado a 180 °C durante 45 a 50 minutos, hasta que la superficie esté dorada y crocante. Un tip crucial del chef: hay que dejarla reposar unos minutos antes de cortarla, para que la masa se asiente y el relleno se mantenga en su lugar.
Esta receta, de raíces familiares y con el sello de un experto, confirma por qué la empanada gallega trasciende su región y se convierte en un plato contundente para cualquier ocasión especial.