El secreto del pañuelo y las campeonas que emocionaron: así se vivió el Festival Nacional de la Cueca
¿Qué hay detrás del pañuelo que gira en el aire? La historia de la cueca, sus campeonas y el legado que une generaciones en el festival más federal.
El Día del Folclore tuvo su celebración más esperada en San Juan: la octava edición del Festival Nacional de la Cueca, un evento que reúne a bailarines de todo el país y que ya se convirtió en una cita obligada para los amantes de esta danza.
El programa San Juan en Altavoz dedicó su emisión especial a recorrer los secretos y las historias detrás de esta fiesta, que nació en 2016 y hoy tiene un carácter completamente federal: compiten parejas desde Jujuy hasta Neuquén.
¿Cómo se divide la competencia?
El festival organiza a los participantes en seis zonas culturales y abarca todas las edades, desde los más pequeños (categoría infantil hasta 9 años) hasta los veteranos de más de 55. Carlos Márquez, licenciado en folclore por la Universidad Nacional de las Artes (UNA) y uno de los impulsores del evento, explicó con pasión qué significa esta danza para la región: “Si mencionás a Cuyo, lo primero que se te viene a la cabeza rítmicamente es la cueca. Es la danza más hermosa de este país, madre de la zamba”.
Lejos de tener fronteras rígidas, la cueca se adapta a cada paisaje y cultura. Márquez detalló que el ritmo original llegó desde Chile, pero que cada provincia le imprimió su propia identidad:
Cueca Cuyana y Serrana: influenciada en sus inicios por el cruce cordillerano, adoptó su cadencia actual gracias a cantautores de los años 20 como Buenaventura Luna e Hilario Cuadros, y más tarde por la inconfundible guitarra cuyana de Ernesto Villavicencio. Está muy ligada a la vida urbana, el vino, el paisaje y el trabajo.
Cueca Coya y Norteña: con el sonido del altiplano, las peñas de Salta, Jujuy y la Quebrada, inmortalizadas en la musicalidad de referentes como Tomás Lipán.
Cueca Chaqueña: con fuerte influencia boliviana y un protagonismo absoluto del violín, al mejor estilo de las canciones del Chaqueño Palavecino.
El misterio del pañuelo
La cueca es puramente social, alegre y expresiva, y uno de sus elementos más poéticos es el uso del pañuelo. Aunque muchos mitos dicen que se usa para mandar mensajes ocultos de amor, los investigadores tienen una mirada mucho más profunda. “Un viejo maestro decía que con el pañuelo se dice o dicta lo que se esconde en el corazón”, recordó Márquez. Es un recurso libre para derrochar alegría y conectar con la pareja en la pista.
Campeonas sanjuaninas que inspiran
María Victoria González tiene apenas 10 años y ya sabe lo que es consagrarse campeona nacional. Empezó a bailar a los 6, inspirada por sus padres, y asegura que para ella “bailar es jugar. Es mover la pollera, jugar con el pañuelo, tocarse la trenza y sonreír mucho. Yo sonrío para ganar, disfruto mucho de los vestuarios”.
Celina Márquez, campeona nacional en la edición 2024, rescató el valor humano de la competencia: el camino andado desde la escuela municipal de Rawson, los amigos cosechados y los lazos familiares. Confesó que la cueca exige buscar una identidad propia a medida que se crece: “Le tenés que dar tu marca, tu impronta y tu historia; pensar qué querés que reciba el público”.
Además, destacó que el Festival de la Cueca tiene una “magia diferente” porque obliga a armar una propuesta artística completa con músicos en vivo. Para ella, el objetivo final va mucho más allá de un trofeo: “Tenemos dos hijos y la idea es dejar un semillero para que nuestras costumbres y la cueca no se pierdan nunca”.