El secreto del pasto que alimenta al ganado del NEA: una investigación correntina busca plantas más resistentes
¿Sabías que un pasto puede reproducirse sin fecundación? Una investigación en Corrientes busca mejorar su producción y resistencia al frío. Los primeros resultados sorprenden.
Un estudiante de la UNNE pasó un año y medio analizando veinte híbridos de pasto horqueta, una especie clave para la ganadería regional. El objetivo: determinar cuál método de mejoramiento genético produce plantas más productivas y resistentes al frío.
Mario Facundo Pieropan, estudiante de Ciencias Agrarias, evaluó durante un año y medio la producción de pasto y la resistencia al frío de veinte híbridos obtenidos por dos métodos distintos de mejoramiento genético. La investigación, dirigida por los doctores Florencia Marcón y Carlos Acuña, compara dos formas de seleccionar plantas de pasto horqueta con reproducción apomíctica y analiza si una imagen tomada desde el aire puede anticipar cuánto forraje va a producir cada planta.
¿Qué hace especial al pasto horqueta?
El pasto horqueta tiene una particularidad reproductiva: la mayoría de sus plantas se multiplican por semillas sin necesidad de fecundación, un proceso conocido como apomixis que produce copias casi idénticas a la planta madre. Esa característica permite fijar de manera estable las cualidades de una planta a lo largo de generaciones, lo cual resulta útil a la hora de mejorar genéticamente la especie: una vez que se logra combinar cualidades buscadas en un solo individuo, esas cualidades se mantienen sin perderse en las siguientes generaciones.
Para lograr esas combinaciones, los profesionales especializados en mejoramiento genético vegetal, cruzan plantas de reproducción sexual con plantas de reproducción apomíctica y eligen, entre las reproducciones, las que muestran las cualidades buscadas. Ese proceso se repite en varios ciclos sucesivos, un método al que se llama selección recurrente.
Dos métodos, un mismo objetivo
Existen dos formas de elegir qué plantas pasan a la siguiente etapa: una consiste en observar el aspecto de cada planta y elegir según lo que se ve a simple vista; la otra consiste en cruzar primero a las plantas candidatas y evaluar cómo se comportan sus híbridos, antes de decidir cuáles continúan en el programa.
Mario Facundo Pieropan cursa los últimos años de la carrera de Ciencias Agrarias en la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE) y desde el campo experimental de la Facultad, en Corrientes, lleva adelante una investigación sobre el pasto horqueta, una planta forrajera que crece en pastizales de gran parte de América y que se usa para alimentar ganado en el trópico y el subtrópico.
El trabajo lleva el título “Comportamiento agronómico de híbridos de pasto horqueta (Paspalum notatum) mejorados por selección recurrente”, está dirigido por la doctora Florencia Marcón y codirigido por el doctor Carlos Acuña, y se desarrolla en el Instituto de Botánica del Nordeste (IBONE – UNNE/CONICET).
¿Qué se busca con esta investigación?
Trabajos anteriores compararon ambos métodos en conjunto, sin separar los resultados según el tipo de reproducción de las reproducciones obtenidas. Pieropan busca completar ese análisis: evaluar, entre los híbridos que se reproducen por apomixis —que son las que finalmente se usan para desarrollar nuevas variedades comerciales— si un método de selección aventaja al otro en la cantidad de pasto que producen y en su capacidad de resistir el frío.
Además, la investigación pone a prueba una herramienta que se está incorporando en el campo: un dron equipado con una cámara que mide distintos tipos de luz reflejada por las plantas y calcula un número, llamado índice de vegetación de diferencia normalizada (NDVI), que se usa como estimación indirecta de la cantidad de vegetación presente sin necesidad de cortarla y pesarla. El dron es piloteado por la ingeniera agrónoma Yael Namtz, que cumple sus funciones en la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNNE.
¿Cómo se hizo el experimento?
En noviembre de 2023 se plantaron, en el campo experimental de la Facultad, los dos grupos de veinte híbridos, con seis plantas por surco y tres repeticiones de cada híbrido distribuidas al azar en el terreno. Entre marzo de 2024 y marzo de 2025, en seis fechas distintas —marzo, mayo, septiembre y noviembre de 2024, y enero y marzo de 2025— se cortó el pasto de cada surco a cinco centímetros del suelo, se pesó el material cortado y se tomó una muestra que después se secó en estufa hasta peso constante, para conocer la cantidad de materia seca producida.
En esas mismas fechas se sobrevoló el terreno con un dron Phantom 4 equipado con cámara multiespectral, para obtener el número NDVI de cada surco. Con los datos de las seis fechas se comparó, mediante herramientas estadísticas, la relación entre ese número y la cantidad de pasto cosechada, y se analizó si esa relación cambiaba según la fecha del año o según el grupo de plantas.
Primeros resultados: ¿qué se encontró?
La cantidad de pasto producida cambió según la fecha del año y, en algunos casos, también según el grupo de plantas: la única fecha en la que se registró una diferencia entre los dos métodos de selección fue noviembre de 2024. Entre marzo de 2024 y marzo de 2025 se registró una diferencia en la cantidad de pasto cosechada que coincide con la diferencia en las lluvias acumuladas entre enero y marzo de cada año: 573 milímetros en 2024 frente a 180,2 milímetros en 2025.
El número NDVI, en cambio, no mostró diferencias entre los dos grupos de plantas en ninguna fecha, aunque sí varió según la época del año, siguiendo un patrón similar al de la producción de pasto en el período con menos lluvia.
Al comparar el número NDVI con la cantidad de pasto cosechada en cada fecha, la relación entre ambos datos fue variable: en la mayoría de las fechas la coincidencia entre ambas medidas fue parcial, mientras que en mayo de 2024 la coincidencia fue mayor. Según explica el propio trabajo, esa variación podría deberse a que los híbridos evaluados difieren entre sí en la altura de las plantas y en el color de las hojas, dos factores que también inciden en la lectura que hace la cámara del dron.
¿Qué utilidad tienen estos resultados?
A partir de estos datos, el trabajo concluye que los dos métodos de selección —uno basado en el aspecto de las plantas y otro basado en el comportamiento de sus crías— dieron como resultado híbridos con niveles de producción de pasto comparables entre sí. En cuanto al dron, la comparación entre el número NDVI y la cantidad de pasto cosechada mostró coincidencias parciales, según la fecha del año.
Según indica el informe de la investigación (que continúa realizándose), estos resultados se suman al conocimiento disponible sobre el uso de la selección recurrente para obtener híbridos de pasto horqueta con reproducción apomíctica. Dentro del programa de mejoramiento genético del Instituto de Botánica del Nordeste (CONICET, la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNNE), donde gran parte del trabajo se concentra en especies del género al que pertenece el pasto horqueta, estos datos se toman como una referencia para las decisiones futuras sobre qué método de selección aplicar.
La información generada, además, queda disponible para otros programas de mejoramiento de pastos que se reproducen por apomixis y que cuentan con poblaciones sexuales diversas para cruzar. Por otra parte, entre los híbridos identificados en este trabajo como de reproducción apomíctica podrían surgir, en el futuro, nuevas variedades para uso comercial.





