El secreto detrás de la fiesta de Casabindo que pocos conocen
¿Sabías que el Toreo de la Vincha esconde una historia de resistencia? Una fotógrafa revela los secretos de la fiesta de Casabindo que pocos conocen.
Cuando se menciona a Casabindo, la mayoría piensa en el Toreo de la Vincha. Pero hay mucho más detrás de esta celebración puneña. La fotógrafa Carolina Franco revela una historia de siglos que pocos conocen.
Cada 15 de agosto, el pueblo de Casabindo, en Jujuy, se convierte en el epicentro de la fe y la cultura. Miles de peregrinos llegan para honrar a la Virgen de la Asunción y presenciar el famoso torneo, pero la festividad esconde capas de memoria y resistencia.
¿Qué hay detrás del Toreo de la Vincha?
La historia del Toreo se remonta a la época de la conquista española. Según los relatos, Tabarcachi Chiquipildor, hijo de un cacique, enfrentó a un toro para recuperar una vincha y defender sus tierras. Tras lograr su objetivo, otro animal lo hirió mortalmente. Antes de morir, ofreció la vincha a la Virgen.
Desde entonces, el ritual es un símbolo de resistencia de los pueblos originarios. Carolina Franco, quien visitó la zona durante tres años consecutivos, explica que la ceremonia es una fusión de creencias andinas y católicas.
La fe que mueve a los toreros
Los toreros ingresan a la plaza sin armas, con el único objetivo de quitar la vincha entre los cuernos del animal. Para Franco, lo más impactante es su profunda devoción.
La celebración comienza días antes con los misachicos, pequeñas procesiones que traen imágenes religiosas de los pueblos vecinos. También hay una procesión al amanecer, bajo el frío de la Puna, que es uno de los momentos más íntimos.
“Cuando uno llega solo para el Toreo se pierde muchas cosas que ocurren antes y que tienen una enorme riqueza”, advierte Franco.
Un tesoro artístico escondido
En la iglesia de Casabindo se conserva una colección de ángeles arcabuceros, una de las joyas del arte colonial. Las urnas procesionales fueron talladas por Hermógenes Cayo, un reconocido imaginero de la Puna.
Franco destaca que “no podemos querer, cuidar y respetar aquello que no conocemos”. Por eso, junto a Laura Susana Cruz y Analía Rivero, publicó “Ceremonias en Casabindo”, un libro que documenta todas las dimensiones de la fiesta.
El desafío del turismo masivo
La llegada de miles de visitantes genera movimiento económico, pero también problemas como contaminación y falta de respeto hacia los rituales. Franco pide a los turistas que actúen con respeto: “Con mi cámara no invado la ceremonia, sino que la acompaño”.
El próximo 15 de agosto, Casabindo volverá a vibrar con la fe y la tradición. Pero esta vez, quienes asistan sabrán que hay mucho más que un simple toreo.