El secreto detrás de las napolitanas que emocionaron en el Finde Estudiantil
¿Qué se esconde detrás de las napolitanas del Finde Estudiantil 2026? Descubrí los mensajes que emocionaron y las historias de los colegios.
El Estadio 23 de Agosto fue el escenario de una explosión de color y creatividad durante el Finde Estudiantil 2026, donde las napolitanas, esas banderas gigantes que los estudiantes preparan durante meses, volvieron a romperse después de tres años de ausencia.
Más de una veintena de colegios desplegaron sus mensajes en papel madera, con consignas que iban desde la adopción de mascotas hasta el reclamo por Malvinas.
¿Qué son realmente las napolitanas?
A pesar de su nombre, no tienen nada que ver con la comida. En el ámbito estudiantil, son banderas de gran tamaño, confeccionadas principalmente con papel madera, diseñadas para romperse en cuestión de segundos una vez que son exhibidas ante todo el estadio.
Detrás de cada una hay un trabajo colaborativo de meses, donde los estudiantes plasman la mascota de su colegio, frases de identidad, mensajes de concientización o las consignas que su hinchada quiere gritar a los cuatro vientos.
El ritual no termina con la ruptura: después llegan la batucada, la música, las mascotas y las banderas que llenan de vida las gradas. Y, como todo buen evento, también hay que limpiar: los estudiantes deben recoger cada resto de papel para dejar la tribuna impecable.
La Tribuna Norte y sus mensajes
En la Tribuna Norte, Los Piratas de la Escuela Provincial N° 3 sorprendieron con una napolitana acorde a su esencia, mientras que las banderas verdes y blancas coparon el sector. El Colegio Nacional N° 1 mostró un lince, su mascota emblemática, y luego flamearon las rojas y blancas.
Uno de los mensajes más fuertes llegó de la Escuela de Educación Técnica N° 2, con Los Santos de la ENET 2, que eligieron “Adoptá, no compres” para concientizar sobre la adopción de mascotas. El colegio Nuevo Horizonte, por su parte, se inspiró en la película Intensamente con la consigna “Sueña, cree, siente y sigue”.
La creatividad también estuvo presente en la Escuela de Comercio N° 2, donde Los Cuervos presentaron “Lo que otros desechan nosotros lo transformamos”, un guiño a la reutilización. La Escuela de Comercio N° 1 de Perico, con Los Pericos, mostró su mascota institucional.
La Tribuna Sur y sus propuestas
En la Tribuna Sur, la Escuela Normal Superior Juan Ignacio Gorriti, con Los Coyotes, eligió “Somos presente, somos futuro, somos el cambio”. La Escuela de Educación Técnica N° 1 de Palpalá, con Los Diablos, desplegó una napolitana roja con el diablo de Tasmania.
Una de las más llamativas fue la del Colegio N° 3 Éxodo Jujeño, con Los Pandas: “Mi corazón blanco y negro será siempre eterno”, acompañada por un panda gigante y la figura del Indio Solari. La Escuela Provincial de Comercio N° 1, con Los Dragones, presentó un dragón chino rojo y amarillo, una de las imágenes más coloridas.
El Colegio Nuestra Señora del Huerto, Los Guardianes, también se sumó a la causa animal con “Adoptá, rescatá y amá”. La Escuela Provincial de Arte, con Los Leones, mostró su identidad institucional, mientras que la Escuela de Comercio N° 1, con Los Loros, levantó la bandera de “Las Malvinas son argentinas”.
La Gloriosa, como se conoce a la Escuela de Educación Técnica N° 1 Escolástico Zegada, dejó la tribuna celeste y blanca con su napolitana y la mascota Los Lobos. El Colegio Santa Teresita, con La Banda del Santa, sorprendió con “Hagan lío” y la imagen del Papa Francisco.
El Colegio Olga Aredes, con Los Suris, llevó “Más unidos, más fuertes” y también mostró una bandera con el reclamo por Malvinas. La Escuela Técnica Provincial N° 1 Aristóbulo Vargas Belmonte, La Letal, trabajó junto a APACE, y el Centro Polivalente de Artes también tuvo su momento.
Una tradición que trasciende el papel
Las napolitanas son mucho más que banderas gigantes: son la voz de los estudiantes, su forma de mostrar quiénes son y qué les importa. En segundos, el papel se rompe, pero antes de eso, cada tribuna exhibe meses de esfuerzo, creatividad y pertenencia.
Esa es la esencia del Finde Estudiantil: una tradición breve, intensa y profundamente colectiva, que este año volvió a emocionar a todos los presentes.