El secreto detrás de las pasarelas de Cataratas: así resisten las crecidas del Iguazú
¿Sabías que las pasarelas de las Cataratas actúan como un fusible ante las crecidas? Te contamos el mecanismo que protege a los visitantes y la infraestructura.
El Parque Nacional Iguazú sacó a la luz un detalle que pocos conocen: el diseño de las pasarelas del Área Cataratas funciona como un mecanismo de defensa ante las crecidas del río. Las estructuras pueden desprenderse como un fusible para salvar tanto a los visitantes como a la infraestructura.
Según informaron desde la administración del parque, cada módulo fue pensado para reaccionar ante los cambios en el caudal del Iguazú. En condiciones normales, cuando el río lleva un promedio de 1.500 metros cúbicos por segundo y la cota se mantiene por debajo de los 182 metros sobre el nivel del mar, las barandas quedan fijas y el paseo transcurre sin sobresaltos.
¿Qué pasa cuando sube el agua?
El sistema entra en una etapa de protección en cuanto el nivel empieza a crecer. Los módulos de las pasarelas están calibrados para soltarse de manera controlada, lo que impide que la fuerza del agua golpee directamente los pilotes y las bases de hormigón. Así se evitan daños estructurales mayores y se agiliza la recuperación cuando el caudal baja.
Este martes, y como parte de ese protocolo, arrancó el retiro preventivo de los pisos y las barandas del Circuito Garganta del Diablo, que seguirá cerrado por tiempo indeterminado. A pesar de esto, el Parque Nacional aclaró que el área protegida permanece abierta y que el resto de los circuitos, senderos y servicios turísticos siguen funcionando con normalidad.
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