El secreto detrás del éxito turístico: los extranjeros salvaron las vacaciones de invierno
¿Qué pasó con las vacaciones de invierno? Los números oficiales muestran un récord de turistas extranjeros, pero el turismo interno sigue en caída. ¿Cuál es el secreto?
Las vacaciones de invierno 2026 terminaron con un balance positivo para el sector turístico, pero la verdad es que fueron los turistas extranjeros los que evitaron un fracaso total. Mientras el turismo interno sigue en caída libre por la pérdida de poder adquisitivo, la llegada de visitantes de otros países compensó la merma.
El panorama previo era desalentador: al inicio de las vacaciones en la provincia de Buenos Aires y CABA, las reservas apenas alcanzaban el 55%. Sin embargo, la estrategia de esperar hasta el último momento dio resultado, y la ocupación superó el 70% en destinos clave como Ciudad de Buenos Aires, Bariloche, Iguazú, Villa Carlos Paz, Mendoza, Ushuaia y Salta, según la Cámara Argentina de Turismo (CAT).
¿Cuántos turistas se movilizaron?
La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) informó que viajaron 4,6 millones de turistas en todo el país, lo que representa un 5,9% más que en 2025. La CAT coincidió en que hubo mayor movimiento turístico que el año pasado.
El impacto económico también fue positivo: se gastaron 2,12 billones de pesos, un 2,5% más en términos reales que en 2025. Además, la estadía promedio subió levemente, de 3,9 a 4,0 días.
La caída del turismo interno
Pero el desglose de los números revela una realidad más compleja. De los 4,6 millones de turistas, 4,2 millones fueron argentinos y solo 400.000 extranjeros. La CAME admitió que la llegada de estos últimos ayudó a compensar la menor demanda interna.
El gasto promedio por persona fue de 115.000 pesos, un 5,6% menos que en 2025, lo que refleja el deterioro del bolsillo tras más de un semestre de caída de los salarios reales. La conclusión es inevitable: se movilizaron más turistas, pero gastaron proporcionalmente menos.
¿Por qué vienen los extranjeros?
La CAT destacó que el turismo receptivo alcanzó un récord en el primer semestre: 3,1 millones de turistas extranjeros ingresaron al país, el nivel más alto de los últimos años. Lo curioso es que el tipo de cambio real está levemente más bajo que hace un año, pero el aumento proviene principalmente de países no limítrofes (1,43 millones), mientras que el turismo de naciones fronterizas bajó.
Esto sugiere que Argentina sigue siendo cara en dólares para la región, pero atractiva para europeos y norteamericanos con mayor poder adquisitivo. La excepción es Brasil, que mostró una recuperación del 19,8% en las primeras tres semanas de julio.
Como hipótesis, la CAME arriesgó que "muchos extranjeros se vieron tentados a conocer el país, posiblemente alentados por la marca que dejó la selección a lo largo del Mundial".