El secreto detrás del Oscar: cómo el vestuario de la nueva “Frankenstein” se convirtió en un personaje más

¿Qué tienen en común un vestido que sangra, un collar de 1900 y un científico con ropa arrugada? Los detalles ocultos del vestuario que le robó el Oscar a Hollywood.

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El secreto detrás del Oscar: cómo el vestuario de la nueva “Frankenstein” se convirtió en un personaje más

La nueva versión de Frankenstein dirigida por Guillermo del Toro no solo arrasó en los Premios Oscar 2026 con nueve nominaciones, sino que se alzó con tres estatuillas doradas. El diseño de vestuario, a cargo de Kate Hawley, fue clave para construir un universo visual que dejó boquiabierta a la Academia. Detrás de cada prenda hay una narrativa oculta que va mucho más allá de la simple ambientación del siglo XIX.

La película obtuvo los premios a mejor diseño de producción, mejor maquillaje y peluquería, y el codiciado galardón a mejor diseño de vestuario. Este último reconocimiento corona el trabajo artesanal y conceptual de Hawley, colaboradora habitual del cineasta mexicano.

El proceso fue monumental. Cada traje, desde los de los protagonistas hasta la ropa de los extras, fue creado de forma manual. Esto involucró la coordinación de talleres y especialistas textiles repartidos en varios países, tejiendo una red de artesanía global para dar vida a la visión de Del Toro.

Kate Hawley recibió el Oscar a Mejor Diseño de vestuario (Foto: REUTERS/Mario Anzuoni)
Kate Hawley recibió el Oscar a Mejor Diseño de vestuario (Foto: REUTERS/Mario Anzuoni)

El resultado final es un vestuario que no se limita a acompañar la trama. Funciona como una parte central y activa de la narrativa visual, cargando cada escena con simbolismo y emoción.

Un código de colores que habla

Uno de los elementos más impactantes es el uso simbólico y deliberado del color. El rojo actúa como un hilo conductor a lo largo de toda la película, asociado íntimamente a conceptos como la sangre, el trauma y, de manera contrapuesta, el amor.

Este tono domina desde las primeras secuencias, especialmente en el vestuario de Claire Frankenstein, la madre de Victor interpretada por Mia Goth. Velos carmesí, guantes y telas translúcidas establecen desde el inicio el tono trágico que marcará la historia.

El rojo predomina sobre todo en el personaje de la madre (Foto: Ken Woroner/Netflix )
El rojo predomina sobre todo en el personaje de la madre (Foto: Ken Woroner/Netflix )

La paleta se completa con verdes y azules meticulosamente elegidos. Los verdes remiten al mundo natural y a la biología, temas axiales en la trama de creación y vida. Por su parte, los azules imprimen una atmósfera persistente de melancolía y profunda soledad.

El azul le da un aire de melancolía a Elizabeth (Foto: Ken Woroner/Netflix)
El azul le da un aire de melancolía a Elizabeth (Foto: Ken Woroner/Netflix)

Según reveló la propia Kate Hawley, la intención era huir por completo de la estética oscura y monocromática típica de las películas del siglo XIX. En su lugar, apostaron por crear un universo visual más intenso, teatral y cargado de significado emocional.

Elizabeth: entomología y tragedia en un vestido

El personaje de Elizabeth, también a cargo de Mia Goth, constituye otro pilar estético de la producción. Su vestuario se inspiró abiertamente en la entomología y la anatomía humana.

Los diseños presentan estampados que evocan radiografías o estructuras celulares, y juegan con colores iridiscentes que recuerdan a las alas de ciertos escarabajos. Esta elección no es casual, sino que refuerza los temas orgánicos y de transformación que rodean al personaje.

Se hicieron muchas versiones del vestido de novia para el rodaje (Foto: Netflix)
Se hicieron muchas versiones del vestido de novia para el rodaje (Foto: Netflix)

Uno de los desafíos técnicos más grandes fue el vestido de novia. Fue construido con múltiples capas de tela translúcida que buscaban evocar piel o tejido orgánico. La complejidad radicaba en que la prenda debía permitir que la sangre se filtrara visualmente de manera creíble en una escena crucial.

Por este motivo, el equipo de vestuario se vio obligado a confeccionar múltiples versiones idénticas del mismo vestido para poder filmar la secuencia una y otra vez.

Un Victor Frankenstein que rompe moldes

El doctor Victor Frankenstein, encarnado por Oscar Isaac, también se aleja de la imagen clásica del científico victoriano pulcro y reprimido. Guillermo del Toro imaginó a este personaje con una actitud cercana a la de un artista bohemio o un dandi moderno.

Su vestuario refleja esta visión con camisas abiertas, telas fluidas y prendas deliberadamente arrugadas. El detalle es tan significativo que, durante el rodaje, el equipo dejó de planchar su ropa por completo para acentuar esa imagen de genio brillante pero caótico y despreocupado por las apariencias convencionales.

Víctor Frankenstein, más cercano a un dandi (Foto:  Ken Woroner/Netflix)
Víctor Frankenstein, más cercano a un dandi (Foto: Ken Woroner/Netflix)

La Criatura: fragilidad y memoria prestada

La criatura de Jacob Elordi es una reinvención total del monstruo clásico. Lejos del ser torpe con tornillos en el cuello, se presenta como un ente frágil, vulnerable y en un lento proceso de aprendizaje sobre su propia humanidad.

Durante gran parte del metraje, el personaje aparece desnudo, en su estado más puro y crudo. Cuando finalmente se viste, lo hace con un abrigo que encuentra entre los restos de un soldado. Esta prenda no es un simple atuendo: funciona como una poderosa metáfora visual. Al ponérselo, el personaje carga literalmente con la memoria y el pasado de otra vida ajena.

El vestuario de la criatura de Frankestein también carga con significado (Foto: Netflix)
El vestuario de la criatura de Frankestein también carga con significado (Foto: Netflix)

El brillo oculto de Tiffany & Co.

El lujo y el detalle histórico llegaron de la mano de una colaboración excepcional con Tiffany & Co. El vestuario incorporó piezas reales extraídas directamente de los archivos de la legendaria joyería.

La pieza más destacada es un collar histórico creado en el año 1900 que había permanecido guardado, sin ver la luz, durante más de un siglo. Fue restaurado minuciosamente solo para esta película. La joya, elaborada en oro de 18 quilates y diamantes, tiene su momento culminante en una escena clave del personaje de Elizabeth.

Video Placeholder Foto y Video: Tiffany & Co

Además, el film incluyó otras creaciones inspiradas en la naturaleza, como gargantillas adornadas con escarabajos de vidrio iridiscente, manteniendo la coherencia con la estética orgánica que impregna toda la producción.

En definitiva, el vestuario de esta “Frankenstein” es mucho más que tela y costura. Cada color, cada textura y cada joya fue pensado como una pieza fundamental del rompecabezas visual y emocional que Guillermo del Toro concibió. No solo vistió a los personajes, les dio alma, historia y un peso dramático que resonó hasta en el escenario de los Oscar.

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