El secreto detrás del récord mundial de Kejelcha en Buenos Aires
¿Sabías que un circuito llano, un clima ideal y una zapatilla de última generación fueron la fórmula del éxito? Descubrí todos los detalles que llevaron a Kejelcha a hacer historia.
La media maratón de Buenos Aires fue testigo de una hazaña histórica: el etíope Yomif Kejelcha rompió el récord mundial de 21K con un tiempo de 56 minutos y 51 segundos. Pero, ¿qué hay detrás de esta marca soñada? El circuito, el clima y la tecnología fueron piezas clave para que el africano lograra lo impensado.
La marca que devolvió la gloria
Con ese tiempo, Kejelcha recuperó el mejor registro en la distancia, que había perdido hace meses frente al ugandés Jacob Kiplimo, quien justamente se había impuesto en la edición anterior de esta misma carrera.
El etíope sigue demostrando que es uno de los corredores más completos del atletismo de fondo, y no solo en los 21 kilómetros. En abril pasado, tuvo el mejor debut de la historia en maratón, completando los 42K de Londres en menos de dos horas, aunque quedó detrás de Sabastian Sawe, el ganador.
Un circuito pensado para volar
El trazado de la Media Maratón de Buenos Aires se destaca por su escasa altimetría. Es prácticamente llano, lo que permite mantener un ritmo sostenido durante toda la prueba.
Además, tiene pocos puentes, calles anchas y largas rectas, factores que favorecen el rendimiento de los atletas de élite. Claro que siempre se podría hacer un recorrido aún más veloz, pero al ser una prueba popular, modificar ciertos tramos implicaría sacrificar sectores turísticos emblemáticos de la ciudad.
El equipo detrás del campeón
Kejelcha no llegó solo a la Argentina. Viajó con su equipo técnico y de entrenamiento, que cuidó cada detalle. Incluso, se hicieron presentes integrantes de un equipo español de complementos nutricionales, basados en alimentos funcionales, para asistirlo en la alimentación.
Nada quedó librado al azar: ni el plan de comidas previo ni los geles especiales que usó durante la competencia para mantener un rendimiento constante.
Clima perfecto, rendimiento óptimo
Las condiciones climáticas acompañaron de manera ideal. La temperatura al inicio fue de 6 grados y trepó hasta los 10, un rango perfecto para correr. Y si bien no hubo viento en la mayor parte del recorrido, en los últimos 4 kilómetros los corredores tuvieron un impulso extra: viento a favor.
Esto es un punto a favor para la carrera argentina, sobre todo si se considera que el verano europeo suele traer temperaturas extremas y cancelaciones. Muchos atletas del Viejo Continente ya miran con buenos ojos esta prueba para lograr marcas clasificatorias para Juegos Olímpicos o campeonatos mundiales.
La zapatilla que marca la diferencia
Al igual que en la maratón de Londres, Kejelcha corrió con una “súper zapatilla”: el modelo Adizero Adios Pro Evo 3. Este calzado es ultra liviano, con un peso promedio inferior a 100 gramos, y se destaca por su reactividad.
Su tecnología incluye la espuma Lightstrike Pro Evo y el sistema ENERGYRIM, que combinan amortiguación, retorno de energía y propulsión. Una combinación que, sin dudas, potencia el rendimiento de cualquier atleta de élite.