El secreto detrás del tenis rosarino que pocos conocen
¿Sabías que Rosario es una de las canteras más importantes del tenis mundial? Un entrenador con 40 años de trayectoria cuenta cómo se forman los cracks y qué frena su salto al profesionalismo.
Con 40 años de experiencia, Pablo Apud revela por qué Rosario es una fábrica de talentos imparable. El entrenador, que dirige el profesorado de la AAT en la ciudad, repasó su trayectoria y el presente del tenis local en el stream Saque y Volea.
Apud arrancó casi de casualidad: a los 16 años reemplazó a una amiga docente y nunca más soltó la raqueta. Hoy, tras una exitosa etapa en Ecuador al frente del Club Rancho San Francisco, acumula cuatro décadas formando juveniles. De sus escuelas salieron figuras como Tomás Descarrega y Camila Moreno, becados en Estados Unidos.
Sin embargo, el entrenador prefiere mantenerse en las sombras del desarrollo: “A mí me gusta que me identifiquen más como un entrenador que desarrolla juniors; no me vinculo a la alta competencia en profesionales”, aclara.
¿Cómo se forma un profesor de tenis en Rosario?
El profesorado de la AAT, con sede en el club Remeros Alberdi, tiene título habilitante nacional y está bajo la Federación Santafesina de Tenis. Apud lo dirige junto a Micaela Nadalín, con un equipo de especialistas en biomecánica, psicología deportiva y preparación física. El ingreso es abierto, pero con examen de admisión.
Apud integró la mesa que unificó el método de enseñanza en todo el país: “Hoy estamos orgullosos porque es un programa que tiene chapa oro a nivel mundial; estamos muy bien ranqueados en capacitación”, destaca.
El fenómeno del tenis social que explotó post pandemia
Desde Appoint, su red de escuelas, Apud impulsa torneos como la Ladies Cup y la Mens Cup, con proyección a Uruguay en 2026. “El área que más creció es el tenis femenino de adultos. Después de la pandemia la gente sintió la necesidad de disfrutar y valorar más su tiempo libre”, explica.
La unidad Appoint Experience combina deporte, turismo y gastronomía en destinos como Río de Janeiro y Francia, transformando torneos en experiencias de viaje.
El talón de Aquiles: el dinero
A pesar del nivel formativo, Apud señala un freno: “En Rosario se puede entrenar muy bien hasta los 14 o 15 años. Después, el problema es presupuestario; es una cuestión de financiamiento”. Para él, la ciudad sigue siendo un faro de talentos, pero el salto profesional requiere apoyo económico.