El secreto mejor guardado de la educación tucumana: 59 años del Instituto JIM

¿Sabías que el Instituto JIM nació como un jardín de infantes y cambió de nombre tres veces? Conocé la historia detrás de esta institución que educó a generaciones en Tucumán.

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El secreto mejor guardado de la educación tucumana: 59 años del Instituto JIM
El secreto mejor guardado de la educación tucumana: 59 años del Instituto JIM

El Instituto JIM, una institución que marcó a generaciones en Tucumán, cumple 59 años de historia. Pero su origen esconde detalles que pocos conocen: desde un jardín de infantes hasta convertirse en un pilar educativo sin distinción de clases ni credos.

Corría el año 1967 cuando, mediante la nota N°183 del Consejo de Educación de Tucumán, se autorizó el funcionamiento de dos secciones de Jardín de Infantes en el Instituto Privado J.I.M. (Jardín de Infantes Modelo). La resolución, firmada por María Elena Coria de Villeco, fue el puntapié inicial de una institución que hoy es parte fundamental del sistema educativo provincial.

En aquellos años sesenta, la educación privada en Tucumán vivía un auge: existían 61 instituciones privadas, de las cuales dos tercios eran religiosas. En ese contexto, el JIM surgió como una opción laica e inclusiva, en mutuo consenso con la educación pública estatal.

¿Cómo fue su evolución?

El instituto no siempre se llamó JIM. El 12 de marzo de 1969, pasó de ser Jardín de Infantes Modelo a Jardín de Infantes Moderno, y se sumaron cuatro secciones de nivel preescolar en Junín 670. Luego, adoptó el nombre de Juvenil Instituto Moderno. Finalmente, el 29 de marzo de 1971, se autorizó la creación de dos secciones de 1° y 2° grado de nivel primario en Junín 666.

Ya a fines de los 70, durante los 80 y parte de los 90, el JIM expandió su oferta educativa con los niveles secundario y superior, consolidándose como un referente.

¿Quiénes fueron sus fundadoras?

Detrás del JIM hay nombres clave: Amelia y Luisa Ascárate. Según el libro “Mujeres del Tucumán”, de José María Posse, la primera maestra jardinera tucumana matriculada en el prestigioso Instituto Bernasconi de Buenos Aires fue Olga A. Fortassin de Calvi, quien junto a las hermanas Ascárate fundaron el primer jardín maternal de la provincia, que luego se transformaría en JIM.

Hoy, el Instituto JIM sigue siendo una institución señera que formó a cientos de personas sin distinción, y su historia es parte integral del desarrollo educativo de Tucumán y del país.

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