El secreto mejor guardado de Mendoza: el Edificio Gómez celebra sus 9 años como Monumento Histórico
¿Sabías que el Edificio Gómez esconde un sistema antisísmico único en su tipo? Descubrí cómo celebrará su aniversario y qué secretos guarda este ícono de Mendoza.
Este sábado 8 de agosto, el corazón de la Ciudad de Mendoza palpita al ritmo de una celebración muy especial: el noveno aniversario del Edificio Gómez como Monumento Histórico Nacional. Y para conmemorarlo, el rooftop del emblemático edificio abre sus puertas a todos con una fiesta que promete ser inolvidable.
El evento, organizado por el espacio gastronómico Gómez RoofTop (Garibaldi 7, piso 10), dará inicio a las 19 horas y contará con la participación de los DJ Javier Guerra y Marcelo Deambrosi. Además, habrá descuentos exclusivos para los asistentes. La invitación está abierta tanto para mendocinos como para turistas que quieran ser parte de este homenaje a la arquitectura local.
Una historia que se remonta a 1953
Detrás de esta imponente estructura se esconde la visión de Juan Gómez López, hijo de Rufino Gómez y Antonia López. La construcción se llevó a cabo entre 1953 y 1954, y desde entonces se convirtió en un ícono del Estilo Internacional en la provincia.
Pero su belleza no fue lo único que se tuvo en cuenta: ante el riesgo sísmico de la región, el ingeniero Edmundo Romero y el arquitecto Manuel Civit idearon una excavación profunda con grandes vigas de acero, logrando que el edificio quedara literalmente 'anclado' al suelo como una estaca subterránea.
Un diseño que desafía la gravedad
El conjunto, construido en hormigón armado, presenta una forma de 'L'. El cuerpo principal, ubicado en la esquina, es el de mayor escala y altura, y se articula sobre un pívot. Sus volúmenes puros, texturas brutalistas, aventanamientos horizontales y reminiscencias Art Déco lo hacen inconfundible.
Las alas secundarias, de menor altura, se extienden a lo largo de la avenida San Martín y la calle Garibaldi. Pero lo que realmente roba miradas es su remate escultórico: tres pisos de acero y cristal que se suman a los diez de su basamento, envueltos en arbotantes y contrafuertes de inspiración gótica. De noche, esa linterna vidriada se ilumina como un faro urbano.
Números que impresionan
Con 13 pisos en total, alcanza una altura de 60 metros en su estructura principal y 80 metros hasta la punta de su aguja. En su momento, superó al Pasaje San Martín y se consolidó como el edificio más alto de la ciudad, título que mantuvo hasta la década de 1990.
En su planta baja se instalaron comercios de renombre, como la joyería y relojería Escasany, que llegó en 1957 desde su antigua sede en San Martín 1288. Como dato curioso, en 1956 se inauguró en México la Torre Latinoamericana, que también emulaba el remate del Empire State, en la misma época en que el Gómez ya estaba finalizado.
El reconocimiento que merecía
A pesar de las nuevas construcciones de mayor escala, el Edificio Gómez sigue siendo un hito arquitectónico y urbano. El 8 de agosto de 2017, mediante el Decreto Nacional Nº 624/2017, fue declarado Monumento Histórico Nacional, en reconocimiento a sus valores estéticos, constructivos y por ser una de las obras más sobresalientes de la arquitectura moderna en Argentina.