El secreto mejor guardado de Osvaldo Laport y Viviana Sáez: así es la casona donde esconden su amor
El refugio privado donde Osvaldo Laport y Viviana Sáez llevan más de 40 años cultivando su amor. Te mostramos los rincones secretos de su casona, desde la impresionante pileta con cascada hasta el detalle que casi los separa para siempre.
Una decisión radical los alejó del bullicio porteño para refugiarse en un hogar que es mucho más que cuatro paredes. Osvaldo Laport y Viviana Sáez, una de las parejas más longevas y queridas de la farándula argentina, eligieron un estilo de vida alejado de los reflectores, y su casa en el norte del Gran Buenos Aires es el fiel reflejo de esa elección. Con más de cuarenta años juntos, han construido un refugio privado cuyo mayor lujo no es lo que se ve a simple vista.
Un oasis a minutos de la ciudad
La residencia de Laport y Sáez se encuentra en una zona del conurbano que, por su vegetación y tranquilidad, podría confundirse con un campo. La fachada de la casona es tradicional y sencilla, pero es el terreno que la rodea el que roba toda la atención. Se trata de un espacio verde de grandes dimensiones, un verdadero parque privado que se ha convertido en el centro de su vida familiar.
El jardín es meticulosamente cuidado y cuenta con una arboleda diversa, senderos de piedra que serpentean entre la vegetación y un rincón muy especial para Laport: su propia huerta, donde cultiva alimentos de manera natural. Sin embargo, hay un elemento que domina el paisaje y se ha vuelto viral en sus redes sociales.
La joya de la corona: una pileta con cascada propia
El punto focal del exterior es, sin duda, la impresionante pileta. Rodeada de vegetación y con reposeras para el descanso, esta pileta tiene una característica que la hace única: cuenta con su propia cascada, un detalle de lujo que transforma el espacio en un spa al aire libre. Este rincón es el protagonista de muchas de las imágenes que la pareja comparte con sus seguidores.
Interiores con alma colonial y espacios para cada uno
Dentro de la casa, el estilo es colonial y acogedor. Pisos rústicos, muebles de madera y un living con grandes ventanales que enmarcan la vista del jardín crean un ambiente ideal para la intimidad familiar. Los actores han revelado que el secreto para la convivencia en un mismo techo durante décadas reside en la extensión de la propiedad, que permite que cada uno tenga su espacio personal para desconectar.
Entre estos espacios privados se encuentran una biblioteca con cómodos sillones para la lectura, un gimnasio familiar equipado en una de las habitaciones y, por supuesto, la huerta personal de Osvaldo.
Una historia de amor con sus propias reglas
La relación de Osvaldo Laport y Viviana Sáez, que comenzó en 1979 en la escuela de teatro, siempre se caracterizó por priorizar sus carreras y su autonomía. A pesar de su unión inquebrantable, nunca formalizaron su relación con un matrimonio legal, una decisión que explicaron argumentando que un papel no define sus sentimientos.
En 1996 nació su hija Jazmín, consolidando aún más la familia. Sin embargo, el camino no siempre fue fácil. La pareja admitió haber pasado por una crisis lo suficientemente fuerte como para tomarse un año de separación. Según relataron, ese tiempo de soledad y reflexión, con conversaciones difíciles de por medio, terminó por fortalecer el vínculo que hoy los mantiene unidos después de más de cuatro décadas.