El secreto mejor guardado de Tucumán: la apuesta millonaria que podría cambiar todo

Una alianza sellada en Tucumán asegura la compra total de una cosecha secreta. Descubrí cómo un cultivo de alta gama, avalado internacionalmente, podría cambiar la economía provincial y competir con los grandes del mercado.

· 3 min de lectura
El secreto mejor guardado de Tucumán: la apuesta millonaria que podría cambiar todo

Una alianza estratégica entre el IDEP y una empresa privada asegura la compra total de la primera cosecha de café tucumano de alta gama, marcando el inicio de una industria que busca revolucionar el mercado local y nacional. Este proyecto no solo promete sustituir importaciones por millones de dólares, sino que posiciona a la provincia en el exclusivo mundo del café de especialidad, generando empleo y una nueva alternativa para los productores.

El Instituto de Desarrollo Productivo de Tucumán (IDEP) firmó un acuerdo clave con la empresa Cabrales. El pacto establece que la firma comprará el 100% de la producción de café proveniente de 300 hectáreas cultivadas actualmente por productores de la provincia.

¿Qué tiene de especial este café tucumano?

La variedad desarrollada es un Arábica tipo Geisha, considerado uno de los más finos y cotizados del mundo. Su calidad ya recibió el aval de la Mumac Academy, una referencia internacional en la cultura cafetera, lo que otorga un sello de prestigio desde el inicio.

Este desarrollo es el resultado de un trabajo silencioso de entre seis y siete años de investigación y ensayos conjuntos entre el IDEP y la empresa. Lejos de ser una idea nueva, es un proyecto maduro que ahora da el salto al mercado.

Actualmente, son 22 productores los que participan en esta fase, operando sin subsidios y con el asesoramiento técnico permanente de Cabrales. El objetivo claro es incorporar la “variedad Tucumán” a la oferta comercial, junto a cafés de orígenes tradicionales como Colombia y Brasil.

Una apuesta con visión de década

El potencial es enorme. El proyecto apunta a expandir el cultivo hasta alcanzar entre 8.000 y 9.000 hectáreas en un plazo de diez años. De lograrse, la producción estimada sería de 28.000 toneladas anuales.

Esta cifra es significativa: cubriría cerca del 60% del consumo total de café en Argentina. La iniciativa surge, además, en un contexto de crisis para cultivos históricos provinciales como el limón y la caña de azúcar, ofreciendo una alternativa económica viable.

Un cambio en las condiciones climáticas de la región fue uno de los factores que volvió posible y sostenible el cultivo del café en Tucumán, abriendo una puerta inesperada para la diversificación productiva.

Impacto económico y sustitución de importaciones

El proyecto trasciende lo agrícola. Busca generar empleo intensivo y dinamizar la economía local con una nueva cadena de valor. La ambición provincial es cubrir hasta el 50% de la demanda interna de café.

Este objetivo cobra mayor relevancia al observar el panorama nacional: Argentina importa café por un valor aproximado de 500 millones de dólares anuales. La sustitución de incluso una parte de esas importaciones representaría un ahorro millonario de divisas para el país.

Aunque la etapa actual sigue siendo experimental, se prevé que las primeras partidas de café tucumano comiencen a comercializarse en cafeterías y circuitos gastronómicos selectos en los próximos meses. El horizonte también incluye perspectivas futuras de exportación, llevando el nombre de Tucumán a las tazas del mundo.

Más para leer

¿Quemar caña en Tucumán? Ahora solo cinco horas al día y con duras restricciones
Sociedad
Lo que nadie contó del operativo sanitario en Fiambalá: ¿qué pasó con la telemedicina?
Sociedad
Atención solo por la mañana: el cambio que aplica el Colegio de Abogados hasta el 24 de julio
Sociedad
Cada minuto cuenta: la estrategia que busca salvar neuronas en Salta ante un ACV
Sociedad
Salta capacita a la comunidad para salvar vidas ante un ACV: ¿qué son los 'espacios neuroprotegidos'?
Sociedad
Ahora, en Saladillo, las ambulancias sabrán exactamente dónde vive un paciente electrodependiente
Sociedad
Publicidad