El secreto que Harry Potter escondió: la vida de pobreza y miedo que J.K. Rowling le ocultó a su hija
La creadora del mago más famoso del mundo vivió una realidad oculta de frío, hambre y miedo. ¿Cómo logró J.K. Rowling que su hija nunca se diera cuenta de que eran pobres mientras escribía los primeros libros de Harry Potter desde un piso lleno de ratones?
Antes de que el nombre de Harry Potter se convirtiera en un fenómeno global, su creadora vivió una realidad de frío, desesperación y violencia doméstica que mantuvo oculta de su pequeña hija. J.K. Rowling sobrevivió a uno de los inviernos más crudos de Escocia en un departamento infestado de ratones, dependiendo de la asistencia social para criar a su bebé. Esta es la historia jamás contada en su totalidad, la lucha silenciosa detrás del mago más famoso del mundo.
La escritora británica fue madre soltera y crió a su hija, Jessica, con la ayuda de subsidios estatales y trabajos esporádicos. En un artículo publicado en mayo de 2010 para la ONG británica Gingerbread, Rowling se refirió a esa experiencia con crudeza. “Mi tan deseada hija fue concebida y nació mientras yo estaba casada, pero el fracaso de esa relación me obligó a vivir poco después de las prestaciones sociales en el invierno más frío que Escocia había vivido en muchos años”, recordó.
¿Cómo empezó realmente la historia de Harry Potter?
Rowling comenzó a idear la historia del joven mago en 1990. En noviembre de 1991, se mudó a Portugal para enseñar inglés. Allí conoció a Jorge Arantes, con quien contrajo matrimonio un año después. El 27 de julio de 1993 nació su hija Jessica. Para ese momento, la autora ya había terminado los tres primeros capítulos de *Harry Potter y la piedra filosofal* y tenía un borrador completo del resto del libro.
Sin embargo, su matrimonio fue breve y caótico, e incluyó episodios de violencia doméstica. La separación llegó en noviembre de 1993, apenas cuatro meses después del nacimiento de Jessica. Arantes la echó de la casa, pero Rowling regresó acompañada por la policía para llevarse a su hija y recuperar sus pertenencias.
Tras abandonar Portugal, se instaló en Edimburgo, Escocia, sin dinero, sin trabajo y sin un lugar digno para vivir. “Prácticamente lo había perdido todo”, confesó en una entrevista con *The Guardian*. “Nunca imaginé que la cagaría tanto como para encontrarme en un piso sin calefacción y lleno de ratones, cuidando a mi hija. Y estaba enfadada porque sentía que la estaba decepcionando”, agregó.
El esfuerzo por ocultar la verdad
Las prestaciones sociales y algunos trabajos esporádicos fueron su salvavidas. Mientras criaba a Jessica, nunca dejó de escribir, convencida de que la novela del joven mago le daría la vida que soñaba. Paralelamente, comenzó un curso para formarse como profesora, obtuvo su certificado y consiguió empleo como maestra.
Rowling se esforzó al máximo para que su hija no percibiera la difícil situación económica. Y lo logró. En el artículo para Gingerbread, reveló el conmovedor testimonio de Jessica: “Escribí los cuatro primeros libros de Harry Potter como madre soltera, pero nada me llena de orgullo más que lo que Jessica me contó recientemente sobre sus primeros cinco años de vida: ‘Nunca supe que éramos pobres. Solo recuerdo ser feliz’”.
El rechazo que precedió a la fama mundial
J.K. Rowling terminó *Harry Potter y la piedra filosofal* en junio de 1995. El manuscrito fue enviado a 12 editoriales diferentes, y las 12 lo rechazaron. Finalmente, Barry Cunningham, director del departamento de literatura infantil en Bloomsbury Publishing, decidió comprarlo después de que su hija de ocho años se enamorara de la historia.
El libro se publicó en junio de 1997 con una tirada inicial de solo 5.650 copias. Antes de la publicación de la segunda parte, *Harry Potter y la cámara secreta*, Rowling había recibido apenas 4.200 dólares en regalías. El punto de inflexión llegó cuando la editorial estadounidense Scholastic Corporation adquirió los derechos por la astronómica suma, para ese entonces, de 105 mil dólares.
La versión estadounidense salió en septiembre de 1998 y fue un éxito inmediato. Los siguientes tres libros se publicaron entre 1998 y 2000, vendiendo millones de copias. En 1999, Warner Bros compró los derechos de las primeras dos novelas por un millón de dólares. La primera película se estrenó en noviembre de 2001, dando inicio a una de las sagas cinematográficas más exitosas de todos los tiempos, nacida desde la más absoluta adversidad.