El secreto que los dueños de perros no conocen: por qué un simple paseo los agota más que una carrera
¿Crees que un largo paseo cansa a tu perro por el ejercicio? Un adiestrador reveló el verdadero motivo, relacionado con un sentido sobrehumano, que explica por qué se agotan mentalmente y qué errores cometemos al sacarlos.
Un experto en adiestramiento canino reveló la verdadera razón por la que los perros se cansan durante los paseos, y no tiene que ver con el ejercicio físico. La clave está en un sentido que los humanos apenas podemos imaginar y que mantiene su cerebro en constante actividad. Juan Cervantes, influencer especializado, compartió los detalles que están cambiando la forma de pasear a las mascotas.
Mientras que los humanos tenemos alrededor de 5 millones de receptores olfativos, los perros cuentan con una capacidad asombrosa: entre 200 y 300 millones. Esta diferencia abismal explica por qué cada salida es una experiencia mentalmente agotadora para ellos.
Cuando un perro huele un árbol, el suelo o el rastro de otro animal, su cerebro no solo percibe un olor. Está procesando una cantidad masiva de datos: identifica quién pasó por allí, determina si era macho o hembra, deduce cuándo ocurrió e incluso puede detectar si ese animal estaba estresado.
¿Un paseo frustrante para tu mascota?
El consenso entre los expertos es claro: la fórmula ideal combina paseos donde el animal pueda olfatear libremente, algo de ejercicio físico y juegos de búsqueda. Los paseos muy estructurados, donde el perro solo camina al lado de su dueño sin detenerse, pueden generar frustración en el animal.
De hecho, en redes sociales ha ganado popularidad el concepto de “sniff walk” o “paseo de olfateo”. La idea es permitir que el can explore con su nariz en espacios verdes, imitando su comportamiento natural. Interrumpir esta necesidad constante con tirones de correa o apuros puede generar ansiedad y enojo.
Muchos cachorros tiran de la correa precisamente para liberarse o guiar a su dueño hacia donde necesitan ir. Este comportamiento, si es reprimido constantemente, dificulta el aprendizaje y no genera una conducta adecuada. Los adiestradores recomiendan el uso de correas más largas, de entre dos y tres metros, para darles mayor libertad.
La falta de paseos regulares tiene consecuencias directas en el comportamiento. Los animales necesitan movimiento; de lo contrario, pueden volverse hiperactivos, presentar saltos constantes y dificultad para relajarse. Esta excitación acumulada se nota cuando finalmente salen a la calle.
El aburrimiento por falta de estímulos los vuelve más demandantes, dependientes y puede desencadenar conductas negativas como ladridos excesivos o la destrucción de objetos en el hogar.
Cómo compensar los días sin salir
¿Qué hacer cuando la lluvia intensa, una enfermedad u otros factores impiden los paseos por varios días? Los expertos sugieren alternativas para mantener activa la mente del perro dentro de casa.
Se recomiendan juegos de olfato, como esconder comida por diferentes ambientes de la vivienda. Los juguetes interactivos, las sesiones cortas de entrenamiento y jugar a buscar la pelota dentro de la propiedad también son opciones válidas para compensar temporalmente la falta de salidas.
Un par de días en el interior no es dramático, pero si la situación se prolonga, puede afectar el bienestar físico y mental del animal. Siempre que el perro tenga sus vacunas al día –la polivalente y la antirrábica son obligatorias una vez al año–, también es beneficioso que socialice con otros perros para mejorar sus habilidades.