El sector que emplea a 12.000 comodorenses y que ya no llega a fin de mes
¿Cuánto hay que ganar en Comodoro para no ser pobre? La respuesta oficial dejó al descubierto una paradoja que afecta a miles de familias: el sector que más empleo genera en la ciudad paga, en promedio, menos que esa cifra. ¿Cuál es y cuánto gana?
La cifra oficial de la canasta básica en Comodoro Rivadavia llegó a $2.052.000 mensuales para una familia tipo, según la última medición del Observatorio de Economía de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco. Detrás de ese número, la ciudad muestra una realidad laboral que ya no se explica solo con la tasa de desempleo.
El economista César Herrera, del Observatorio, explicó a ADNSUR que aproximadamente el 42% de los trabajadores de Comodoro está en la informalidad. Y dentro de ese grupo, alrededor de siete de cada diez no alcanzan a cubrir la canasta básica.
"En Comodoro, aproximadamente el 42% de los trabajadores está en un contexto de informalidad. De estos hay un porcentaje importante que no llega a cubrir la canasta básica. Entonces ahí es donde el desempleo no aumenta, pero sí baja el nivel de ingreso. No aparecen como desempleados, pero sus ingresos son muchísimo menores", detalló Herrera.
El dato expone un fenómeno que las estadísticas tradicionales de empleo no reflejan: una persona puede seguir contando como ocupada, no aparecer en las cifras de desocupación y, sin embargo, haber perdido poder adquisitivo de manera abrupta.
El comercio, el principal empleador, queda por debajo
Cuando el análisis se concentra en los trabajadores registrados, el panorama mejora en la mayoría de los sectores, pero no en todos. El comercio, que concentra casi 12.000 trabajadores en la ciudad, registra un salario promedio cercano a $1.740.000.
Es decir, unos $312.000 menos que el valor de la canasta básica para una familia tipo. El sector que más empleo genera en Comodoro tiene, en promedio, ingresos formales que no alcanzan para superar la línea de pobreza.
Otros rubros formales también quedan rezagados: agro, ganadería y enseñanza básica privada se ubican muy por debajo de los $2.052.000 necesarios.
Herrera tomó como referencia el índice de salarios del INDEC para los registrados de Chubut: "En junio, el promedio salarial para los empleados registrados alcanzó el equivalente a dos canastas básicas. En promedio suele ser de 1,6 canastas básicas. Pero en 2023 ese promedio era de 1,9 canastas básicas. O sea que la tendencia es negativa, de pérdida de poder adquisitivo".
Petróleo, bancos y construcción: los que siguen arriba
En el otro extremo, las actividades vinculadas a hidrocarburos y a los bienes y servicios asociados a la actividad petrolera, junto con algunos convenios de cooperativas de agua y energía, mantienen salarios promedio que pueden ubicarse entre $5 millones y $6 millones mensuales.
Los bancarios registran promedios superiores a $3.800.000. En la construcción, el promedio ronda los $3.154.000, mientras que en la industria manufacturera alcanza aproximadamente los $2.890.000. Los servicios inmobiliarios también superan la canasta, aunque por un margen menor.
Así, entre los registrados la mayoría de los sectores analizados queda por encima de la línea, pero con dos matices que relativizan la conclusión: el principal empleador de la ciudad está por debajo y varias actividades que superan el umbral lo hacen por muy poco.
El alquiler, el gasto que no entra en la estadística
Hay una variable que la medición de la canasta básica no contempla: el alquiler. Un trabajador puede ganar $2,3 o $2,5 millones y aparecer estadísticamente por encima de los $2.052.000. Pero si destina $500.000 o $600.000 mensuales a la vivienda, el dinero disponible para alimentos, servicios, transporte e indumentaria queda por debajo de ese umbral.
En la práctica, puede no ser pobre para la estadística y, al mismo tiempo, no contar con ingresos suficientes para cubrir sus necesidades básicas. La diferencia es especialmente relevante para los sectores cuyos convenios apenas superan la canasta: una distancia de unos cientos de miles de pesos puede desaparecer cuando hay que pagar el alquiler.
Con una canasta de $2.052.000, la línea que separa a una familia de la pobreza quedó cada vez más alta. Y en Comodoro, donde el 42% de los trabajadores está en la informalidad y el principal sector empleador formal tampoco alcanza ese piso en promedio, el dato expone una transformación profunda: tener trabajo ya no garantiza escapar de la pobreza.