El Senado de Salta busca sumar su voz al OVCM: qué puesto clave quedará abierto
El Senado de Salta abrió la convocatoria para ocupar su lugar en el directorio del OVCM, un puesto que define cómo se articulan las políticas contra la violencia de género en la provincia. Quiénes pueden postularse y qué plazos corren, en la nota.
La Cámara de Senadores de Salta abrió un concurso público para designar a la persona que la representará en el Observatorio de Violencia contra las Mujeres (OVCM), un cargo pensado para el período 2026-2030. La convocatoria apunta a completar una de las seis sillas del directorio del organismo.
Ana Pérez, una de las directoras del OVCM en representación de la Universidad Nacional de Salta, habló sobre el proceso en Efecto Dominó, por Radio Lup 94.7 Salta, y puso el acento en la lógica que sostiene la estructura del observatorio.
“Somos un organismo que está conformado por un directorio, somos seis directoras, cada una representa a un poder distinto”, explicó. Esa composición, agregó, responde al carácter autónomo y autárquico del OVCM, donde la idea es que todas las voces tengan lugar.
Por qué importa que el Senado tenga su silla
Para Pérez, la presencia de un representante del Senado habilita un ida y vuelta que ya dio resultados en otras oportunidades: permite colaborar en la elaboración de leyes junto a la Legislatura.
“Es importante que justamente estén todos los poderes representados”, sostuvo la directora, que remarcó el valor de esa articulación entre el observatorio y quienes tienen la responsabilidad de legislar.
Los frentes que el OVCM quiere medir con números
Consultada por el balance del organismo, Pérez repasó las problemáticas que se fueron abordando y las que todavía demandan datos más precisos. Una de ellas es la violencia hacia las comunidades indígenas, en particular contra niñas y mujeres, un tema que no contaba con un tratamiento adecuado y que tuvo el impulso del senador Cruz.
“Hemos comenzado a trabajar bastante en lo que es violencia en el ámbito laboral, hemos hecho investigación en violencia obstétrica, pero es una problemática que se va moviendo constantemente”, señaló.
En esa línea, la directora identificó un desafío nuevo: la violencia digital. Según planteó, sería valioso poder contabilizarla en números y caracterizarla para dar herramientas concretas a quienes diseñan las políticas públicas.
“Ahora todo lo que es violencia digital también nos implica un nuevo desafío que también sería interesante poder contabilizarlo en números y caracterizar la problemática para justamente poder dar herramientas a quienes tienen que diseñar las políticas públicas”, cerró Pérez.