El servicio de salud de los estatales entrerrianos quedó en vilo y el apodo que complica a Frigerio
¿Qué pasará con la atención médica de los estatales entrerrianos tras el anuncio de la FEMER? La decisión que nadie explica del todo y que vuelve a poner a la provincia frente a su viejo dilema con Buenos Aires.
La Federación Médica de Entre Ríos (FEMER) confirmó que dejará de atender las internaciones de los afiliados a la OSER, la obra social que agrupa a los trabajadores del Estado provincial y municipal. La medida encendió las alarmas en los hospitales y puso en el centro de la escena una discusión que parecía archivada: el viejo conflicto entre el centralismo porteño y el federalismo del interior.
La OSER reúne a policías, docentes, empleados de la administración pública y municipales. Su creación, en reemplazo de la IOSPER, se presentó como una medida de saneamiento financiero. Sin embargo, la oposición siempre cuestionó el manejo compartido con la gobernación y advirtió que el cambio no resolvía el fondo del problema.
El golpe llegó con el anuncio de la FEMER. El corte de la internación no solo angustia a los afiliados: también vuelve a presionar sobre el sistema público de salud, que ya arrastra una sobrecarga conocida por todos los entrerrianos.
Proveedores locales desplazados
Uno de los objetivos declarados de la OSER era «fomentar la libre competencia». La realidad, según denuncias que circulan en el ámbito político y gremial, muestra otro panorama: muchos proveedores entrerrianos fueron reemplazados por empresas de Buenos Aires, que cotizan precios más altos o directamente sospechosos de sobreprecios.
El mismo patrón se repite en los comedores escolares. El sistema de compras que históricamente involucraba a proveedores locales fue reemplazado por Teknofood S.A., una firma con sede en la capital federal, que se quedó con el mercado alimenticio escolar por un monto de $101.726.784.000. El caso está hoy en manos de la Justicia tras la intervención de padres y de la Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (AGMER).
El «porteñito» y el alineamiento con la Casa Rosada
Para muchos observadores, estos episodios no son hechos aislados sino la expresión de una postura política: la de un gobierno provincial que eligió alinearse con el poder central. El gobernador Rogelio Frigerio, a quien sus críticos apodan «el porteñito», es señalado por esa cercanía, que no se traduciría en beneficios concretos para Entre Ríos.
El único acuerdo que se menciona como logro es el traspaso de las construcciones abandonadas del Plan PRO.CRE.AR. La Nación entregó los bienes en proceso de construcción bajo la figura del REOR, no como donación. Frigerio lo interpreta como un reconocimiento de las deudas que el Estado nacional mantenía con la provincia.
La cuna del federalismo, otra vez en debate
Entre Ríos se piensa a sí misma como la cuna del federalismo. Desde José Gervasio Artigas hasta Francisco Ramírez y Ricardo López Jordán, la historia provincial está atravesada por la defensa de la autonomía frente a Buenos Aires.
Ramírez, general de Artigas, se enfrentó con su superior por diferencias de gestión y en 1820 declaró la República de Entre Ríos, que integró Corrientes y parte de Misiones. En ese breve período dictó un reglamento provisional que quedó en la memoria colectiva.
El dilema no es un anacronismo. O se sirve a los intereses de la capital, o se defiende la entrerrianía. La autonomía que hoy parece subsumida a los deseos del gobierno nacional vuelve a plantear la pregunta de fondo: ¿qué lugar ocupa la provincia en el tablero nacional?
La gobernación no emitió descargo alguno. Mientras tanto, el debate ya está en la calle: entre la angustia por la OSER y la memoria del federalismo, Entre Ríos vuelve a discutir su sintonía con el centro.