El servicio que puede quedar sin respuesta en Clodomira: "Sin subsidio no hay bomberos"
El servicio de emergencias que todos los vecinos de Clodomira necesitan podría apagarse: los bomberos voluntarios advierten que sin los fondos que les corresponden por ley no tienen combustible, no pueden reparar las autobombas ni comprar equipos. La cifra que esperan es millonaria y ya hicieron sentir su protesta. ¿Qué pasará si no llega?
Los Bomberos Voluntarios de Clodomira lanzaron una advertencia que pone en jaque la seguridad de toda la ciudad: si no reciben los fondos que les corresponden por ley, no podrán seguir operando. La alarma sonó fuerte este jueves con un sirenazo de protesta frente al Gobierno Nacional.
A través de un comunicado difundido en su cuenta de Facebook, la institución fue tajante: “vecinos necesitamos los fondos que por ley nos corresponden para poder funcionar. No han sido depositados. Sin esos fondos no tenemos combustible, no podemos reparar las autobombas ni comprar equipos. Sin Subsidio no hay bomberos”.
La medida de fuerza consistió en un sirenazo que se escuchó en distintos puntos de la ciudad. La protesta apuntó directamente contra el Gobierno Nacional, responsable de girar los subsidios que la institución espera desde hace meses.
¿Cuánto dinero está en juego?
Según el sitio oficial www.argentina.gob.ar, en el apartado de la Dirección Nacional de Bomberos Voluntarios y en las resoluciones de pago 2026, el subsidio asignado a los Bomberos Voluntarios de Clodomira asciende a casi 95.000.000 de pesos (noventa y cinco millones). Ese monto, que debería haber llegado a las arcas del cuartel, sigue sin depositándose.
La falta de esos recursos ya tiene consecuencias concretas: no hay combustible para las unidades, no se pueden reparar las autobombas y se frenó la compra de equipamiento esencial. La situación pone en riesgo la capacidad de respuesta ante incendios, accidentes y emergencias en toda la zona.
Los bomberos voluntarios son una pieza clave en la seguridad de cualquier comunidad. En Clodomira, como en tantas localidades del interior, su labor es ad honorem y depende casi exclusivamente de estos fondos para funcionar. Sin ellos, la pregunta que sobrevuela es inevitable: ¿quién responde cuando suena la alarma?