Durante tres años el shawarma de Colectividades se movió por encima de la inflación y parecía imparable. En esta edición, la cuenta cambió de signo: el plato estrella quedó por debajo del índice proyectado y el número que lo explica no es el que se esperaba.
El clásico de Medio Oriente que se sirve en el Parque Nacional a la Bandera se convirtió en un termómetro insólito de la economía argentina. Un relevamiento que sigue la evolución del plato año tras año muestra que pasó de $550 en 2021 a $18.000 en esta edición de la fiesta, con un acumulado del 3.173%.
La comparación nace de los registros de Precios Rosario, el perfil de X que monitorea valores de productos y servicios en la ciudad. Al cruzar esos datos con los índices del Indec aparecen matices: hubo temporadas en que el shawarma se encareció mucho más que el promedio y otras en que quedó atrás.
El dato llega en plena 42ª edición del Encuentro y Fiesta Nacional de Colectividades, que se extiende del 6 al 15 de noviembre. Allí el shawarma sigue siendo imán de filas frente a los puestos de las comunidades árabes.
La evolución, año por año
En 2021 el plato costaba apenas 550 pesos. Para 2022 el precio saltó a $1.300, un 136,4% de suba que superó largamente la inflación nacional de ese año, del 94,8%.
En 2023 el shawarma llegó a $3.500 con un alza interanual del 169,2%, pero esta vez quedó por debajo del 211,4% que marcó el Indec.
El salto porcentual más fuerte se dio en 2024: de $3.500 a $10.000, un 185,7% frente al 117,8% de inflación anual. La diferencia fue de casi 68 puntos porcentuales.
En 2025 el valor trepó a $15.000, un 50% de aumento contra un 31,5% de inflación. Otra vez el plato árabe se movió por encima del promedio general.
Este año la historia cambió: a $18.000, la suba fue del 20% frente al 30,4% de inflación proyectada para 2026. La comparación, igual, es provisoria porque todavía no se conoce el IPC definitivo del año.
El balance indica que el shawarma superó la inflación anual en tres de los cuatro años completos entre 2022 y 2025. Una aclaración metodológica: los precios corresponden a cada edición de la fiesta, mientras que los índices del Indec reflejan años calendario.
Cuánto sale comer en la fiesta
Con el shawarma a $18.000, sumarle una gaseosa de 500 centímetros cúbicos a $3.500 deja un gasto de $21.500 por persona. Para una pareja, dos platos y dos bebidas significan $43.000.
Las bebidas tienen precio unificado en todo el predio por una licitación de la organización. El agua mineral y las aguas saborizadas de medio litro también salen $3.500, y la gaseosa de 1,5 litros se vende a $9.000.
En cervezas, las latas de Quilmes, Michelob Ultra y Stella Artois 0.0 cuestan $5.000; Stella Artois Pure Gold vale $7.000. Los chopps de medio litro se ofrecen a $8.000 en Stella Artois y $9.000 en Patagonia.
El shawarma queda en una franja intermedia del menú. Más caros aparecen el ceviche mixto peruano para dos a $35.000, el ceviche simple para compartir a $28.000 y la paella española, las rabas y el anticucho peruano para dos, todos a $20.000.
Entre lo más accesible figuran la tortilla de papas entera, el suvlaki y la musaka de Grecia y la pizza doble queso, a $15.000 cada uno. Tres crispelle de Calabria cuestan $10.000.
Dónde encontrarlo y qué distingue a cada puesto
El shawarma tiene presencia fuerte en los stands de Siria, Líbano, Palestina e Irak, cuatro comunidades árabes que sostienen una de las preparaciones más típicas de Medio Oriente.
La Sociedad Libanesa es conocida por su marinado tradicional y la salsa taratur a base de sésamo. El Club Social Argentino Sirio suma combinaciones con sfijas, las empanadas árabes abiertas, mientras que la Asociación Cultural Palestina apuesta a una mezcla intensa de siete especias. En el Centro Cultural Argentino Iraquí se puede completar con falafels.
El nombre viene del turco çevirme, que significa girar, por su método de cocción. La carne —ternera, cordero, pollo o pavo— se marina con comino, cardamomo, canela y pimentón, y se cocina en grandes asadores verticales. A medida que se dora se cortan láminas finas que van dentro de un pan árabe o pita con vegetales frescos y salsas.
El atractivo visual es parte del show: las filas pueden superar la hora en los momentos de mayor concurrencia, sobre todo los fines de semana.
La feria abre todos los días a las 19. De domingo a jueves los stands funcionan hasta las 0.30; viernes, sábados y vísperas de feriado, hasta la 1.30. Para esquivar las esperas más largas conviene acercarse durante la semana, alrededor de las 20.