El Shincal abrirá sus excavaciones al mundo: nadie vio antes algo así en Catamarca
El sitio incaico más importante de Catamarca va a mostrar en vivo lo que pasa puertas adentro de una excavación: qué buscarán los arqueólogos y por qué el lugar que eligieron no es casual. La pantalla se abre en noviembre, pero el detalle que más intriga está bajo tierra.
El trabajo de campo que durante décadas quedó puertas adentro de los equipos científicos ahora tendrá ventana propia. La Expedición Inka 2026 transmitirá en vivo las excavaciones arqueológicas en El Shincal de Quimivil, uno de los sitios incaicos más relevantes del país, ubicado en Londres, departamento Belén.
La iniciativa la impulsa la Fundación Azara y contará con investigadores del CONICET, la Universidad Nacional de Catamarca (UNCA), la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) y otras casas de estudio.
Cuándo y dónde verlo
Las cuatro jornadas de transmisión están previstas para los días 17, 18, 19 y 20 de noviembre, de 11 a 13, en el canal de YouTube de la Fundación Azara. El acceso será gratuito.
La propuesta apunta a acercar al público el modo en que los especialistas trabajan sobre el terreno y a mostrar cómo la arqueología permite reconstruir la vida de las sociedades que ocuparon la región durante la expansión del Imperio inca.
Qué se verá en pantalla
La diferencia con los documentales clásicos es el timing: en lugar de presentar conclusiones ya cerradas, la expedición mostrará las distintas etapas de la campaña mientras ocurre. Según informó la Fundación Azara, la investigación se centrará en una estructura conocida como kancha, un conjunto de recintos distribuidos alrededor de un espacio central.
Los científicos buscarán documentar sus características arquitectónicas, la forma en que se organizaron los espacios y los materiales ligados a las actividades que tuvieron lugar en ese sector del asentamiento.
El cronograma incluye tareas de relevamiento, planificación, excavación, registro y análisis de los materiales recuperados. También está previsto mostrar el procesamiento de muestras de sedimentos y de restos vegetales y animales, además de los intercambios internos entre los integrantes del equipo.
Así, el espectador no solo verá los posibles hallazgos: también conocerá los procedimientos, las herramientas y las metodologías con las que se estudia el pasado.
Una experiencia con antecedentes
La propuesta se enmarca en las iniciativas de divulgación científica que buscan tender puentes entre los especialistas y la sociedad. La Fundación Azara ya había incursionado en este formato con la exploración submarina del cañón de Mar del Plata y con la paleontología patagónica a través de la Expedición Cretácica.
Por qué El Shincal
La elección del escenario no es casual. El Shincal de Quimivil está a unos cinco kilómetros del pueblo actual de Londres y fue construido y habitado por los incas entre 1470 y 1536.
El asentamiento fue uno de los principales centros de la presencia incaica en el actual territorio argentino y habría funcionado como capital de una provincia del Tawantinsuyu, el nombre con el que se conoce al Imperio inca. Su trazado urbano y sus construcciones reflejan la planificación característica de ese sistema político y territorial.
El complejo abarca unas 30 hectáreas y conserva vestigios de numerosos edificios de piedra. Entre las estructuras más destacadas aparecen una gran plaza central llamada aukaipata, un espacio ceremonial conocido como ushnu, construcciones administrativas y de almacenamiento, conjuntos residenciales y dos cerros ceremoniales con escalinatas.
Todos esos elementos permiten estudiar cómo se organizaba el asentamiento y qué funciones políticas, administrativas, sociales y rituales cumplía dentro de la estructura imperial.
El sitio fue declarado Monumento Histórico Nacional en 1997 y desde hace décadas es objeto de investigaciones arqueológicas que aportan al conocimiento de la ocupación incaica en el noroeste argentino.
Ciencia a la vista de todos
La Expedición Inka 2026 busca ampliar el acceso público a una investigación que normalmente se desarrolla en el campo y en publicaciones especializadas. La transmisión permitirá ver cómo se construye el conocimiento arqueológico a partir del registro, la comparación y el análisis de las evidencias materiales.
Además de difundir los avances de la campaña, la propuesta pretende despertar el interés por la ciencia y fomentar el intercambio entre investigadores y espectadores. Seguir las tareas en directo dejará ver las dificultades y los tiempos propios de una excavación, y también las preguntas que guían el trabajo de los especialistas.