El silencio que la familia del triple femicidio de Zárate nunca pudo romper

Estela Rodríguez esperó años para escuchar de boca del asesino de su hija y sus nietas una explicación que nunca llegó. La condena a perpetua trajo algo de alivio, pero el silencio de Cruza dejó una herida abierta.

· 5 min de lectura
El silencio que la familia del triple femicidio de Zárate nunca pudo romper
El silencio que la familia del triple femicidio de Zárate nunca pudo romper

La Justicia de Campana condenó a prisión perpetua a Juan José Cruza por el triple femicidio de Zárate, ocurrido el 20 de marzo de 2023. El hombre era expareja de Eliana Sabrina Rodríguez y padre de una de las nenas asesinadas.

La sentencia llegó después de un juicio en el que Cruza se negó a declarar y nunca estuvo presente. Para Estela Rodríguez, madre de Eliana y abuela de Sofía y Renata, la condena significa un cierre, pero también volvió a poner sobre la mesa todo lo vivido.

"Ninguna condena puede reparar semejante dolor, pero finalmente hubo una respuesta de la Justicia", dijo a TN. Y agregó: "Necesitábamos que se reconociera lo que pasó y que el responsable recibiera la pena que corresponde".

Estela describió el momento como agridulce: "Es un momento muy difícil, porque la condena también hace que todo lo que vivimos se vuelva todavía más real". Aun así, siente que "se cerró una etapa muy dolorosa" y que ahora pueden empezar, "de a poquito, a mirar hacia adelante".

Las preguntas que quedaron sin respuesta

Durante el proceso, la familia nunca pudo escuchar de boca del condenado por qué cometió el crimen. "Uno necesita entender cómo una persona puede llegar a hacer algo tan terrible, y nosotros nunca tuvimos la oportunidad de escuchar de su propia boca por qué lo hizo", lamentó Estela. "Su silencio nos quitó esa posibilidad".

Pero fue más allá: "Nada de lo que pudiera haber dicho iba a cambiar lo que hizo ni el dolor que dejó en nuestra familia. Nada va a devolverme a mi hija Eliana ni a mis nietas Sofía y Renata".

El triple femicidio de Zárate

El 20 de marzo de 2023, Cruza irrumpió en la casa ubicada a pocos metros del cruce de 3 de Febrero y Pavón y atacó a Eliana Rodríguez, de 30 años, mientras dormía. Primero la golpeó y después le provocó una herida mortal en el cuello con un cuchillo tipo serrucho.

La violencia no terminó ahí. También asesinó a la hija mayor de Eliana —de 7 años, fruto de una relación anterior— y a Renata, de apenas 3, la nena que tenían en común. Las dos menores sufrieron más de 30 puñaladas, traumatismos de cráneo y fracturas en las mandíbulas. Ambas murieron en el acto.

Después, Cruza montó una puesta en escena para garantizar su impunidad: incendió la casa, dejó los cuerpos encerrados para eliminar pruebas y se fue a reunir con un grupo de amigos en la esquina del lugar. Cuando el fuego se hizo evidente, fingió sorpresa y hasta colaboró en el rescate, simulando desesperación.Escapó, pero no llegó lejos: lo detuvieron horas más tarde en la casa de sus padres. En la escena, los peritos hallaron un cuchillo de cocina ensangrentado, un bolso con 51 envoltorios de cocaína y 46.000 pesos en efectivo. Cruza tenía antecedentes por robo calificado y estaba bajo salidas transitorias, pero se encontraba prófugo desde febrero por no haber regresado al penal.

Un dolor que se multiplicó

Uno de los aspectos más dolorosos de la investigación fue conocer que Sofía, la hija mayor de Eliana, había sido abusada sexualmente antes del crimen. Para la familia, esa revelación significó atravesar una tragedia dentro de otra.

"Para nosotros fue algo muy doloroso y muy difícil de asimilar", relató Estela. "Tuvimos que enterarnos de situaciones que jamás hubiéramos querido conocer, y además hacerlo en medio de una tragedia que ya era insoportable".

Para ella, el dato adquirió una dimensión aún más dolorosa al comprender que ese había sido el desencadenante de la tragedia. "Eliana era una mamá que estaba tratando de proteger a su hija. Saber que había descubierto una situación así y que después ocurrió lo que ocurrió nos generó muchísimo dolor, impotencia y preguntas", relató.

"Hubo momentos en los que sentíamos que cada nueva información volvía a abrir la herida", expresó. "Seguimos adelante porque necesitábamos justicia para Eliana, Sofía y Renata".

"No quiero que sean solamente nombres dentro de un expediente"

El triple femicidio dejó una herida que, para Estela, nunca va a desaparecer. "Sé que el dolor no se va a ir, porque ellas nos van a faltar toda la vida", reconoció. Sin embargo, después de la condena, quiere que la historia de las tres víctimas no quede reducida al expediente judicial ni a la violencia con la que fueron asesinadas.

"Yo quiero que se las recuerde por quienes fueron y no solamente por la manera terrible en que murieron", manifestó. Y cerró: "Quiero que sus nombres queden asociados también al amor, a la familia y a la memoria. Porque antes de ser víctimas de un triple femicidio, fueron mi hija y mis nietas. Y eso es lo que nunca quiero que se olvide".

El caso fue caratulado como "triple homicidio agravado" y quedó a cargo del fiscal Alberto Gutierres de la UFI 7 de Zárate. El proceso judicial se desarrolló en los Tribunales de Campana, donde los magistrados dictaron la condena a reclusión perpetua.

Más para leer

Se descompensó en su casa de La Banda y no pudieron hacer nada al llegar al CIS
Policiales
Una enfermera abrió la posta sanitaria y encontró un desastre: faltaban hasta los picaportes
Policiales
Se les cruzó la policía en plena 'picada' y no pudieron escapar: dos terminaron en el piso
Policiales
Viajó a la Capital y al volver encontró la puerta violentada: dónde escondía sus ahorros
Policiales
Dejó la camioneta adentro del garaje y al volver la puerta estaba abierta: lo que faltaba adentro
Policiales
La patrullaban tranquilos, pero seis los rodearon y no se la llevaron de arriba
Policiales